Un niño de tres años y medio quedó encerrado en el cuarto de baño de su domicilio, en la calle Pío Baroja de Sestao, en la tarde del pasado sábado. Su padre intentó desmontar la manilla, como último recurso para abrir la puerta, pero no pudo. Impotente, el hombre pidió ayuda al 112 al verse incapaz de sacar a su hijo pequeño del váter.
Una patrulla de la Ertzaintza fue la primera en llegar a la dirección indicada, alrededor de las ocho de la tarde. Mientras los Bomberos estaban de camino, los ertzainas vieron la ventana del baño donde se encontraba el menor, en un cuarto piso de altura, abierta. Uno de los agentes se encaramó a la pared y comenzó a ascender por ella hasta que pudo posar sus pies sobre el alféizar, según informó el Departamento de Interior.
El policía -que llegó a poner en peligro su integridad física, según la nota de Interior- logró entrar en una estancia contigua al lavabo y, tras pasar de ventana a ventana, procedió al rescate del menor. El pequeño se encontraba sano y salvo. Los Bomberos no tuvieron que intervenir dada la rápida actuación de la Policía autonómica. La dotación se dio la vuelta a mitad de camino.