Las Juntas Generales aprobaron ayer por unanimidad una proposición no de norma del PP que insta a la Diputación a elaborar un plan a cuatro años para la promoción de la accesibilidad. Como se recuerda en el propio texto, se trata de una «obligación impuesta» por la ley aprobada en el Parlamento vasco en 1997 que sigue sin hacerse realidad «y no por falta de recursos», afirmó Nerea Llanos. «Tenemos que garantizar el derecho a todos a la igualdad».
El portavoz socialista, Josu Montalbán, recordó que su grupo presentó una iniciativa similar en octubre de 2003 y no fue aprobada. Hace unos meses sí se acordó, a petición del PSE, solicitar más fondos al Consejo Vasco de Finanzas para que los ayuntamientos apliquen la Ley de Promoción de la Accesibilidad. Una ley «de esas que no se suelen cumplir», apostilló. Sería interesante saber cuántas infracciones se han cometido, cuántas se han subsanado y cuántas se han sancionado».
Tanto él como Txemi Tejedor, de EA, insistieron en que el plan foral debe ir más allá de las barreras arquitectónicas y superar otras limitaciones. Sus beneficiarios serán, además de los discapacitados, mayores, niños, mujeres embarazadas y personas enfermas o convalecientes, entre otros colectivos. La Diputación creó una comisión en 2004 para promocionar la accesibilidad y ya ofrece ayudas individuales y algunas ventajas fiscales, según destacaron los apoderados nacionalistas.