La eliminación de 4.000 retoños de árboles en un solar de Abanto continúa en el centro de la polémica. Catorce grupos ecologistas denunciaron la semana pasada que el Ayuntamiento había arrasado una parcela con especies en peligro de extinción. El Consistorio, por su parte, argumentó que los ejemplares retirados «estaban muertos». Sin embargo, un informe elaborado por la empresa encargada de la recuperación de la zona destaca el «excelente crecimiento» de las plantaciones. El estudio llegó a manos de la Corporación local a principios de enero, apenas quince días antes de que se autorizara el desbrozo de la superficie.
El estudio evalúa las actuaciones que la firma ha llevado a cabo en los últimos años. La plantación de miles de especies autóctonas en El Cerro es una de ellas. «Pese a las duras condiciones que soporta la zona, sigue viva una buena proporción de los brinzales cultivados», recoge el texto, que desaprueba cualquier tipo de acción humana sobre el terreno: «Es importante que la parcela evolucione sin intervención», señala. La única operación «justificable», según los expertos, sería la extracción de «plantas invasoras».