El consejero de Hacienda y Empleo del Gobierno de La Rioja, Juan José Muñoz, aseguró ayer que el Ministerio de Trabajo ha retirado la decisión «unilateral» de cesar de inmediato a la directora territorial de la Inspección de Trabajo, Rosario Cuartero, y que ha abierto consultas con la Comunidad Autónoma de La Rioja para llevarla a cabo. Esta «rectificación» se habría producido en la reunión de ayer en la Comisión Territorial de la Inspección de Trabajo, celebrada a petición de la Consejería.
Por el contrario, mediante una nota remitida ayer, el Ministerio de Trabajo aseguró que «en modo alguno ha retirado la decisión de cesar a la directora territorial de La Rioja», sino que el director general de la Inspección, Raimundo Aragón, «confirmó ante el consejero esta decisión de cese, solicitando formalmente la conformidad de la autoridad autonómica para su materialización».
Muñoz aseguró que el Gobierno riojano mostró su «disconformidad» con esta decisión cuando la conoció el pasado 1 de febrero, ya que se debe tomar «conjuntamente» entre el Ministerio de Trabajo y la Comunidad Autónoma de La Rioja, las dos entidades de las que depende la Inspección de Trabajo.
Según explicó el consejero, Aragón aseguró que su decisión había sido tomada, sobre todo, por «presiones sindicales», a pesar de que «la mayoría de los sindicatos han dicho estos días que este cese no procede, porque el trabajo realizado por Cuartero avala su idoneidad para este puesto». UGT, CC OO y USO emitieron comunicados a favor de Cuartero.
La nota ministerial, sin embargo, asegura que Aragón explicó que esta decisión «se circunscribe al ámbito estrictamente profesional, y, en modo alguno, obedece a razones políticas y mucho menos a presiones sindicales».
Muñoz, por su parte, denunció «el talante poco adecuado» del director general de la Inspección de Trabajo debido a unas «amenazas veladas». «Ha manifestado que, de no llegar a un acuerdo con el Gobierno riojano para el cese de Cuartero, pondríamos a la Inspección, y en particular a su directora territorial, en muy difícil situación», aseguró.
Al respecto, el comunicado del Ministerio también desmiente que Aragón lanzara amenazas, sino que simplemente se limitó a señalar que, «de no obtener la conformidad sobre el cese propuesto, se produciría una difícil situación para el normal funcionamiento de la Inspección y de la propia directora, al no contar con la confianza del Ministerio».