Bilbao Exhibition Centre pagará a partir de este año los impuestos municipales en Barakaldo. Será la primera vez en cuatro años que la sociedad gestora de la feria internacional de muestras ya no disfrute de exenciones fiscales. El Ayuntamiento se lo notificó por carta el pasado 2 de febrero. Hasta la fecha, la deuda del recinto era canjeada por acciones en las sucesivas ampliaciones de capital, lo que le ha permitido ahorrar-se 17,81 millones de euros. El Consistorio baracaldés confía ahora en ingresar «alrededor de medio millón de euros» anuales por este concepto.
A la institución local no le interesa ampliar su participación en el BEC. Por estatutos, el alcalde es miembro vitalicio del consejo de administración, lo que asegura su presencia en la toma de decisiones. Pero su margen de maniobra es bastante limitado, ya que la Diputación y el Gobierno vasco ostentan la mayoría -disponen de un 80% de las acciones-. El resto se lo reparten los ayuntamientos de Bilbao y Barakaldo, así como la Cámara de Comercio en un pequeño porcentaje. «Estamos marginados del poder y somos meros miembros simbólicos», se lamenta el delegado del área de Economía y Hacienda, Rafael Carriegas.
Lo cierto es que el Consistorio ha ido perdiendo peso desde la constitución de la sociedad. Si en octubre de 2004 -nada más fundarse- tenía una participación del 14%, un año después se redujo a un 11,4%. Ahora apenas cuenta con un 8% de las acciones y la tendencia es a la baja, a pesar de participar en las diversas ampliaciones de capital junto al resto de socios. Al final, las autoridades municipales han decidido acabar con este trato de favor.
Para Carriegas, la actual participación accionarial en el proyecto «se debe basar en el convenio suscrito en su día con el BEC» y, por ende, «el importe de los im-puestos deberá ser satisfecho con normalidad, salvo los que correspondan a la construcción de las instalaciones».
Acuerdo «a rajatabla»
En este tiempo, la institución local asegura que ha dejado de recaudar 17,81 millones de euros por los beneficios fiscales de la Feria de Ansio. Es la cantidad que hubiera ingresado por tres conceptos, entre ellos el IBI y las licencias de obras. De los ingresos perdidos, la mayor parte corresponde al canon por realizar los trabajos para levantar el recinto que ocupa 155.000 metros cuadrados y seis pabellones. «Se ha descontado el pago de todos los permisos en base al acuerdo firmado entre ambas partes», recuerda el concejal de Economía y Hacienda. Su intención es cumplir «a rajatabla» ese convenio, que no afecta al resto de tributos.
Sólo entre 2003 y diciembre del año pasado, se dejaron de embolsar 16,69 millones por diferentes obras. Ese dinero ha sido aportado como capital o para construir los accesos al complejo gracias a un acuerdo previo con la Diputación y el Gobierno vasco. Por último, el Ayuntamiento baracaldés se comprometió el pasado 18 de diciembre por boca de su alcalde, Tontxu Rodríguez, a canjear el resto de impuestos por acciones. La operación asciende a 1.129.570 eu-ros, según los datos facilitados por la Corporación local.
En cualquier caso, estas aportaciones de capital son reducidas si se comparan con las efectuadas por las administraciones foral y autonómica. A los dos principales accionistas les ha correspondido asumir el resto de las pérdidas que afronta el Bilbao Exhibition Centre, unos 'números rojos' que sólo el año pasado ascendieron a 35 millones de euros. Por eso, los socios de la entidad gestora se vieron obligados a realizar en diciembre una aportación extraordinaria de 6,9 millones. Irá destinada a paliar el déficit de tesorería generado desde el inicio de la actividad hasta finales del presente año.