Miércoles, 14 de febrero de 2007
Registro Hemeroteca

en

VIZCAYA

VIZCAYA
Un nuevo diseño baja hasta los 50 metros la estación de Miribilla
La conexión de un andén a otro se realizará por debajo de las vías de Renfe en lugar de efectuarse por un paso elevado
Un nuevo diseño baja hasta los  50 metros la estación de Miribilla
COMPLEJIDAD. El cañón de acceso al futuro apeadero se ha tenido que excavar con máquinas perforadoras para no realizar voladuras. / FOTOS: BERNARDO CORRAL
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
CLAVES DEL PROYECTO
Adjudicación: UTE formada por Otaduy, Obras Subterráneas y Comsa. Con la última revisión, el coste de la obra asciende a 13,4 millones. Bilbao Ría 2000 dirige el proyecto.

Plazos: 37 meses. Julio de 2008.

Apeadero: Los 1,9 kilómetros hasta Abando se cubrirán en 3 minutos.

Estación en superficie: Acristalada, con 6 ascensores de colores.

Publicidad

La complejidad de la construcción de la estación de Renfe en el bilbaíno barrio de Miribilla se tradujo el pasado diciembre en el anuncio de la ampliación del plazo de ejecución de las obras 15 meses más de lo inicialmente previsto. De este modo, la última fecha que Bilbao Ría 2000 -sociedad interinstitucional que dirige el proyecto- ha puesto encima de la mesa habla de julio del próximo año. Mientras tanto, las máquinas funcionan a pleno rendimiento. El medio centenar de metros que el nuevo apeadero ganará a la roca hará de Miribilla la estación más profunda de Renfe en España. Situado entre las estaciones de Abando y La Peña, se calcula que podría dar servicio a 20.000 potenciales viajeros, entre ellos los residentes en San Adrián, Torre Urizar o Larraskitu.

Los trabajos de excavación se iniciaron en septiembre de 2005 en la zona peatonal -frente a la calle Jardines de Gernika- donde se levantará la estación. Un gran cañón de acceso de unos 15 metros de diámetro conectará a más de 40 metros de profundidad con la cubierta de la galería -construida entre 1853 y 1863- por la que ahora circulan los trenes de Cercanías Renfe. No obstante, las máquinas tendrán que horadar varios metros más ya que los ingenieros han apostado por realizar el paso de un andén a otro por debajo de las vías en lugar de hacerlo a través de un paso elevado -similar a la estructura de Metro Bilbao-. De esta forma, los 45 metros iniciales se convertirán en 50, reforzando aún más la envergadura del proyecto.

El cale entre el cañón de acceso y la galería -unión de la superficie con el futuro apeadero- no se producirá hasta finales de este año. Los trabajos se centran ahora en la estación subterránea. Desde primeros de diciembre de 2005, una de las dos vías (la par, los trenes circulan por la izquierda) está inhabilitada para que los operarios trabajen en ella. Por la otra, gracias a una pantalla protectora, siguen circulando los convoyes. Como es lógico, los trabajos han repercutido en el servicio ofertado ya que Renfe se ha visto obligada a suprimir una veintena de servicios diarios.

El cale, a finales de año

A más de cuarenta metros de profundidad, los operarios se afanan en perforar la roca para ganar el suficiente terreno para habilitar el andén. Éste tendrá una longitud de cuatro metros de ancho y noventa de longitud. En este sentido, los ingenieros de Bilbao Ría 2000 tienen previsto comenzar el tajo en el otro andén antes de comenzar el verano. Para ello, tendrán que asentar las estructura del actual y habilitar una vía para que a partir de entonces, los trenes circulen por la zona que ahora está en obras.

Es aquí donde se sitúan los trabajos de mayor complejidad. Además de encontrarse la conexión con el cañón de acceso por el que bajarán los usuarios a través de media docena de ascensores, se han perforado otros dos cañones -ubicados en la calle Santiago de Compostela- que llevan a la superficie: uno de ventilación, de 3 metros de diámetro, y otro de emergencia, de algo más de 6. En ambos casos, los cales ya se han producido. Si el primero se realizó a mediados de diciembre, el segundo, el pasado 19 de enero. La conexión de la galería con la superficie ha facilitado el trabajo de los operarios ya que a través de la galería de emergencia se puede sacar parte de la roca excavada.

Hasta el pasado enero, estos trabajos se realizaban de madrugada -en una franja de tres horas- utilizando vagones para su evacuación por las vías hasta el entorno de la estación de Abando. De hecho, a día de hoy, la mayoría de los operarios acude hasta las obras del andén caminando algo más de un kilómetro por el túnel ferroviario. «Este es uno de los ejemplos de la complejidad de los trabajos», subrayan los ingenieros de Bilbao Ría 2000.

Sin embargo, el mayor problema con el que se han topado los operarios ha sido la dureza de la roca caliza. Su resistencia se ha llegado a cifrar en 1.000 kilos por centímetro cuadrado cuando la del hormigón normal no supera los 250 y sólo en casos extraordinarios, alcanza los 500 kilos. En la actualidad, se calcula que han sido extraídos 12.000 metros cúbicos de roca. Llegado el ecuador del proyecto, ahora sólo queda llamar a la paciencia de los vecinos para recordarles que estas molestias se traducirán en un servicio que les llevará al corazón de Bilbao en sólo tres minutos.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo

Canales RSS