Después de cuatro años de mayoría absoluta de PNV y EA, sin margen para la sorpresa, las Juntas Generales apuran la legislatura con la mirada puesta en las elecciones de mayo. Una cita que va a suponer cambios importantes, según se desprende del sondeo electoral que la Diputación entregó ayer a los grupos. La encuesta, realizada por la empresa Gizaker, da por sentado que Batasuna se presentará a los comicios -algo que parece complicado- y logrará cinco representantes. El PNV aparece como claro ganador, pero su socio de gobierno, EA, es el peor parado, ya que se perdería su representación en la Cámara.
En 2003, la coalición formada por los dos partidos nacionalistas obtuvo 27 de los 51 escaños, una holgada mayoría que les ha permitido gobernar sin sobresaltos. En el reparto de fuerzas, se asignaron 22 representantes al PNV y cinco a Eusko Alkartasuna. Los socialistas quedaron como principal grupo de la oposición con once apoderados, el Partido Popular se mantuvo con diez y Ezker Batua logró tres junteros.
EB y Aralar
El sondeo que se realizó los días 30 y 31 de enero, basado en 1.800 encuestas telefónicas (600 de ellas en Bilbao) dibuja un panorama muy distinto y bastante menos estable. El PNV revalidaría su liderazgo con el 40% de los votos, lo que se traduce en 23 apoderados (podría perder uno en la circunscripción de Arratia). Pese a la victoria, se quedaría a tres escaños de la mayoría absoluta y sin poder volver a formar coalición con EA, que con sólo el 3,1% de los sufragios quedaría fuera de las Juntas.
El sondeo mantiene a los socialistas como segunda fuerza y les atribuye una subida, al conseguir el 22,5% de los votos y doce junteros. El PP continuaría en tercer lugar con nueve representantes, uno menos que en la actualidad. Entre los partidos nacionalistas, la irrupción de Batasuna modificaría el mapa electoral. La coalición ilegalizada se llevaría casi el 10% de los votos, cinco escaños. EB y Aralar, si se confirman sus listas conjuntas, obtendrían dos apoderados, uno menos de los que tiene ahora Ezker Batua, pese a mejorar sus resultados en el Duranguesado. La Diputación elaborará un segundo estudio electoral en la última semana de marzo, poco antes de la disolución de las Juntas Generales.