La asociación de vecinos de Basurto, que ha hecho del derribo del viaducto de Sabino Arana su seña de identidad, se ha marcado como prioridad la reducción del tráfico, dentro de su programa de objetivos para los próximos cuatro años. El plan, aprobado esta semana en su asamblea, desgrana los retos, en sintonía con la época de «grandes cambios» que toca vivir al barrio.
Algunos de ellos son el soterramiento de la línea de Feve, la demolición de la Feria, el traslado de Garellano y los nuevos accesos a Bilbao por San Mamés. En este contexto, la asociación se fija los siguientes objetivos: reducir la circulación de vehículos, evitar que se lleven a cabo aglomeraciones de viviendas, cubrir las necesidades de equipamientos y garantizar que las trincheras de vías den paso a zonas verdes.
La agrupación, que defiende la creación del Defensor del vecino, apuesta por el consenso. «Apoyará» a instituciones y partidos, estén en el gobierno o la oposición, cuando «acierten» en sus planes, pero les «plantarán cara» si lesionan los intereses vecinales.