Sábado, 17 de febrero de 2007
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ECONOMÍA

ECONOMÍA
El BBVA vende su histórica participación en Iberdrola para financiar la operación
El banco, que ingresa unas plusvalías de 844 millones, argumenta que la eléctrica no encaja en su estrategia
El BBVA ha salido de Iberdrola, una empresa vasca a la que está ligado desde sus orígenes, para financiar la compra del banco estadounidense Compass Banchares. Con la venta de su participación del 5% ha ingresado en torno a 1.570 millones de euros, lo que arroja unas plusvalías de 844 millones. El presidente de la entidad, Francisco González, se lamentó ayer del 'sacrificio' que implica abandonar una compañía con la que su grupo ha tenido «durante muchísimos años unos lazos maravillosos». Pero dejó claro que, en los tiempos que corren, no hay sitio para sentimentalismos y que la eléctrica «cuadraba menos» en su estrategia que otras inversiones como Telefónica. «Éste es el juego del siglo XXI», argumentó para poner fin a una relación que comenzó a principios del XX.

La salida de Iberdrola no ha pillado por sorpresa a nadie. Se enmarca en la estrategia del BBVA de ir deshaciéndose de su cartera industrial para centrarse en el negocio financiero. Es más: González lo anticipó el pasado 31 de enero, durante la presentación de resultados, al admitir que no descartaba desprenderse de su paquete en la empresa que dirige Ignacio Sánchez Galán para adquirir un banco extranjero. Así ha sido.

Pero no por anunciada, esa 'separación' deja de ser un hecho significativo, que en algunos círculos económicos alimenta la teoría de que el banco se ha alejado progresivamente de sus raíces a medida que se ha convertido en una gran multinacional.

Pugna interna

La marcha del Bilbao Vizcaya Argentaria se produce, además, en un momento convulso para la eléctrica, que se halla inmersa en la compra de Scottish Power y vive una pugna por su control. ACS, presidida por Florentino Pérez, ha desembarcado en su capital con la intención de fusionarla con Unión Fenosa. Se ha convertido en su principal accionista, con un 12,4%, y acaba de obtener autorización de la Comisión Nacional de la Energía para ejercer sus derechos de voto en la junta sin apenas limitaciones.

Tras el abandono del BBVA, la representación vasca en el 'núcleo duro' queda reducida a la BBK, que tiene un 10% y problemas para elevar aún más su participación por las limitaciones del Banco de España en materia de riesgos. Encima, esta presencia se diluirá con la unión con Scottish Power. La pérdida de peso de los socios históricos se acentúa por la llegada de nuevos inversores, encabezados por ACS. Recientemente se ha sumado al capital Alicia Koplowitz.

La colocación del paquete accionarial del banco no ha alterado el reparto porque ha ido a parar a numerosos inversores en operaciones realizadas en las últimas semanas. Según explicaron ayer los responsables de la entidad, la participación «estaba ya vendida en el mercado», con lo que «no se trata de una colocación privada». Para ello, el BBVA ha ido contratando desde hace tiempo derivados -'equity swaps'- con un banco de inversión y ayer simplemente se limitó «a cerrar y liquidar varias posiciones». Con este sistema ha evitado una caída brusca de la cotización de Iberdrola, que ayer sólo cedió un 0,2% y acabó en 34,8 euros.

Lo que sí causará su salida es un cambio en el consejo de administración en la eléctrica. El Bilbao Vizcaya Argentaria tiene un representante en ese órgano -José Carlos Pla Royo-, que también está presente en la comisión ejecutiva delegada. Está previsto que abandone su puesto en los próximos días.

Iberdrola no ha decidido todavía si lo reemplazará. En ese caso, el consejo debería elegir por cooptación a su sustituto. También podría dejar el puesto vacante o reducir en un miembro el órgano de gobierno.

 
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