DE CUANDO EN CUANDO OLMO Otra carta que se me ha quedado traspapelada. No tengo remedio. Me la envió una lectora llamada Luciana C. que confía en no haberme molestado y aburrido con sus dudas. No, amiga mía, ninguno de los que tienen la amabilidad de escribirme me molestan sino todo lo contrario. Me halagan. Y si tardo en responder es tan solo debido a mi desastrosa organización burocrática.
En esta carta, la amiga Luciana me plantea dos cuestiones. Primera: Si el nombre de Don Diego López de Haro, corresponde a la Gran Vía bilbaína, ¿Por qué en la plaza circular hay un edificio que se llama, 'Ed. Don Diego López de Haro'?.Respuesta: Digo yo, que será porque la citada calle no tiene patentado el nombre del fundador de Bilbao. Es lo mismo que ocurre, por ejemplo, con el instituto femenino de bachillerato, que está en la calle Bertendona y se denomina 'Instituto Martín de Bertendona'.
La segunda pregunta se refiere a una información en la que hablaba del monte Avril, llamándole Monte Abril. Creo que se trata, sencillamente, de un lapsus calami, porque en los callejeros municipales figura siempre dicho monte con el nombre del general francés Jean Jacques Avril, (escrito con uve) que llegó a ser gobernador de Vizcaya.
Y aprovecho ya, esta oportunidad para responder a un amigo, vecino de Miribilla, que me preguntaba si este nuevo barrio toma su nombre de algún monte que se llamaba de esta forma aunque él, bilbaíno ya veterano, siempre creyó que sólo existió el monte Miravilla.
En mi modesta opinión amigo mío, efectivamente, sólo ha existido un monte con el nombre de Miravilla, que se llamó así, popularmente, porque desde allí se podía mirar y ver (mira-villa) todo el panorama urbano de aquel Bilbao que se reducía a Urazurrutia y las Siete Calles. Y este nombre lo sigue ostentando una de las calles de la vieja zona de Urazurrutia, calle que nace en la plaza de los Tres Pilares.
Lo que ocurre (sigo dando mi opinión, tan discutible como respetable) es que al construirse el nuevo barrio (magníficamente urbanizado, por cierto) para distinguirlo de la citada calle, se ha cambiado dicho nombre por el nuevo de Mirabilla, que no corresponde a ningún monte bilbaíno, ni posee una etimología lógica, dicho sea con permiso de los entendidos en estas cuestiones.