Una operación policial contra la trata de blancas ha vuelto a poner de manifiesto las profundas raíces de este negocio ilícito en España. Funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía detuvieron a dos personas acusadas de captar a mujeres en Brasil y de retenerlas mediante amenazas para obligarlas a ejercer la prostitución en un local de Bilbao, según informó ayer la Delegación del Gobierno en el País Vasco.
Los dos arrestados son un matrimonio formado por un español, Luis Gabriel F.O., de 39 años, y una mujer de nacionalidad brasileña, Deise da C.S., de 37, la encargada del local. Ambos presuntamente seleccionaban a los víctimas en el citado país sudamericano y las recluían en un establecimiento de su propiedad, donde las obligaban a acostarse con clientes a cambio de dinero para pagar una supuesta deuda que adquirían por los gastos del viaje.
Amenazas de muerte
La pareja lograba retener a las mujeres bajo amenazas de muerte, tras quitarles el pasaporte. Sin embargo, una de sus víctimas logró evadirse del local y presentar una denuncia. Gracias a este paso se destapó todo el entramado. El estado de angustia que sufría la chica motivó que fuera asistida en un centro hospitalario.
Paralelamente, los padres de otra de las jóvenes iniciaron desde Brasil la búsqueda de su hija y denunciaron ante la Policía de aquel país que estaba siendo obligada a ejercer la prostitución .
Los investigadores policiales consiguieron relacionar ambos hechos y averiguaron la situación en que vivía un grupo de mujeres en una «casa de citas» de la capital vizcaína, indica la nota de prensa. Los policías registraron el local y hallaron numerosa documentación, direcciones, nombres de las mujeres y lo que cobraron por los servicios prestados.
La operación se inició el pasado mes de noviembre y ha contado con la colaboración de las brigadas de Extranjería de Madrid y Valencia, ciudades donde se extendieron las pesquisas.
La investigación continúa abierta mientras se analizan esos documentos. La Policía también arrestó por estancia irregular a un hombre y a dos mujeres de nacionalidad brasileña, a quienes se aplicó la normativa vigente en materia de extranjería. Los dos responsables del local de alterne fueron detenidos bajo la acusación de un delito contra los derechos de los trabajadores extranjeros y pasaron a disposición de la autoridad judicial competente.