Lunes, 19 de febrero de 2007
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ALAVÉS
«Esto es una vergüenza»
Colectivos alavesistas censuran la «parodia» protagonizada por Piterman y Fabri y lamentan la desilusión que estas actuaciones generan en la grada
«Esto es una vergüenza»
PROTESTAS. La afición albiazul mostró su disconformidad con Piterman con cánticos, gritos y bufandas en su contra. / IOSU ONANDIA
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El entorno albiazul no daba ayer crédito a la situación. Desde la llegada de Dmitry Piterman su capacidad de asombro ha ido menguando hasta casi desaparecer, pero las mangas del ucraniano no dejan de sacar ases y éste siempre tiene alguna nueva baza para la sorpresa. Como la de ayer, esa presunta destitución posteriormente rectificada que volvió a llevar el desaliento a las gradas de Mendizorroza. La noticia primera causó estupor en el mismo campo. La posterior rueda de prensa de los protagonistas sumió en el desconcierto a la afición, que no podía creer los tintes surrealistas que estaba adquiriendo la tarde.

Todos los análisis coinciden. «Es algo esperpéntico y vergonzoso», dice Jesús María Díaz de Cerio, de Sentimiento Albiazul. «Es un capítulo más de este insufrible serial que protagoniza este sinvergüenza», proclama José Miguel López de Añúa, de Accionistas Albiazules. A modo de resumen, como indica Igor Pérez de Pipaón, de Bihotz Urdin, «es otra de tantas».

Díaz de Cerio anima a la Federación Española a «tomar cartas en el asunto porque esto no se puede aguantar» y se plantea un interrogante, «¿qué es Fabri ahora en el vestuario?». También le surge una preocupación, la desilusión que día a día cunde en Mendizorroza, donde la afluencia de público está en franca decadencia.

El portavoz de Sentimiento Albiazul augura «un bajón terrible» de aficionados a partir de marzo y abril, pero, sobre todo, de cara a la próxima temporada. «Es una vergüenza ser socio de este individuo y muchísima gente se borrará», especula Díaz de Cerio, que cree que Dmitry Piterman «seguirá torturándonos» durante bastante tiempo.

Muy similar es el discurso que mantiene el componente de Accionistas Albiazules, que tachó de «parodia» esa especie de 'ni contigo ni sin ti' que ejecutaron Dmitry Piterman y Fabriciano González después del encuentro ante el Vecindario. A su juicio, «todo esto tiene un trasfondo económico clarísimo».

Respeta la decisión laboral del técnico gallego para no perder su contrato, pero se atreve con un consejo para el inquilino del banquillo alavesista. «Ha quedado claro que es una marioneta y lo mejor que puede hacer, aunque sólo sea por vergüenza torera, es marcharse», reflexiona López de Añúa, que tiene claro que, pase lo que pase, «no hay que desanimarse y seguir denunciando» las vicisitudes del empresario ucraniano en el Deportivo Alavés, «no parar hasta que se vaya de Vitoria, hasta que se vaya del Estado».

«Esto no puede seguir así», concluye López de Añúa, que insiste en la idea del colectivo Accionistas Albiazules de conseguir un consejero en el club mediante la sindicación de actuaciones. «Va a ser muy difícil echarle, por lo que debemos entrar nosotros para fiscalizar sus acciones y conocer de primera mano qué hay dentro», significa entre resignado y desilusionado.

Desmoralizados

Desilusión es la palabra que define la reacción de Igor Pérez de Pipaón ante «otra decisión que no viene a cuento» de Piterman. El presidente de Bihotz Urdin lamenta el precario estado de ánimo en la que se encuentra sumida la afición alavesista. «Metemos cinco goles y no hay alegría. O mucho cambian las cosas o Mendizorroza se va a vaciar», asume en un tono triste.

En su opinión, sólo hay un culpable. «Si es que hace cosas que van contra todo lo racional y lo natural; es alucinante», apunta con rabia Pérez de Pipaón, que no termina de entender lo que pasó ayer en Mendizorroza. «No sé si se dio cuenta de que actuó mal y rectificó o qué, pero hacer eso antes de un partido me parece una pasada».

En definitiva, vergüenza, esperpento y surrealismo son las palabras que retratan la reacción del aficionado ante la enésima de Piterman. El peñista lo resume en una sentencia lapidaria: «todo esto ya huele demasiado mal».

 
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