La reciente reapertura del matadero de Durango ha coincidido con una intensa campaña de la sociedad Gurokela para publicitar el centro de sacrificio que gestiona desde abril de 2005. La iniciativa ha causado malestar entre los ganaderos y carniceros del Duranguesado, así como en Erralde, sociedad constituida por los catorce ayuntamientos que han puesto en marcha el centro durangués. Su gerente, Eneko Egibar, acusa a Gurokela, sociedad impulsada por el Gobierno vasco, «de tensionar a todo el sector».
Egibar sostiene que la campaña impulsada por Gurokela «no tiene sentido por el modo y el momento en que se ha realizado. Lo que demuestra que son ajenos al sector, ya que si hasta ahora no se les había ocurrido, ha tenido que nacer Erralde para dar un servicio que dicen defender». El gerente del matadero durangués advirtió de la «confusión» y el «malestar» que ha suscitado entre ganaderos y carniceros.
A través de los carteles colocado en más de cien municipios vizcaínos, «con una media de dos por municipio», Gurokela asegura que lo que pretende es informar sobre los dos nuevos servicios puestos en marcha en el último mes. Además de ofertar el transporte del ganado vacuno, «que hasta ahora sólo lo ofrecíamos a los 263 socios», se plantea también otro de autoconsumo, que comprende la entrega «de su canal despiezada y/o en bandeja».
La sociedad que gestiona el matadero de Bilbao defiende que «la ampliación de la cartera de servicios se integra dentro de la estrategia comercial diseñada por la empresa, planificada con antelación y que responde a criterios comerciales, empresariales y de negocio como los de cualquier otra empresa».
El gerente del centro de sacrificio de Durango, por su parte, matiza que lo que diferencia a Erralde es «el faenado tradicional y los precios más competitivos del sector, a 27 céntimos de euro el kilo, en los que se incluye el transporte». Después de una primera «extraordinaria» semana de trabajo, con 125 cabezas de vacuno sacrificadas, «lo que supera a la última semana antes del cierre de julio de 2005», se enfrentan a una media de treinta cabezas en los días sucesivos. Con estas cifras, Egibar considera que no tendrán dificultades para alcanzar las 600 reses mensuales.
«No va a tener pérdidas»
«No nos vamos a hacer millonarios sacrificando animales. Estamos para dar un precio muy bueno y para cumplir un proyecto de sostenibilidad», comenta Eneko Egibar, quien asegura que el matadero «no va a tener pérdidas, porque apostamos por la autosuficiencia. Y lo que pretendemos es que no descienda la cabaña en el Duranguesado ni en Vizcaya». En este sentido, el responsable de las instalaciones informa de que carniceros del centro de Bilbao ya han trasladado su interés por utilizar el centro de la villa. «Esto dice mucho», añade.
En opinión del gerente de Erralde, que es veterinario y trabajó durante varios años en el apartado cárnico de Eusko Label, Gurokela debe hacer una «gran reflexión» sobre su proyecto. «Conozco a muchos ganaderos y sé lo que opinan. Muchos no creen en Gurokela, consideran que no es su proyecto», concluye.