El mapa de Abandoibarra se completa poco a poco. Ayer se presentó en Bilbao la maqueta del penúltimo inmueble que completará la urbanización de esta zona, antes ocupada por naves industriales. A la sombra de las torres diseñadas por Arata Isozaki, vecina del Sheraton de Legorreta y justo al lado de la manzana de Rob Krier, el gallego César Portela y el vasco Iñaki Peña han colocado su última creación: un edificio de 98 viviendas libres «de alto 'standing'», que tendrán inquilinos «para noviembre de 2009».
Esta finca, a la que se accede por la calle Lehendakari Leizaola, será más llamativa por dentro que por fuera, aseguran los arquitectos. Y poco tendrá que ver con su vecina. Si el luxemburgués Krier ponía los ojos en el ladrillo del Ensanche, Portela lo ha hecho en el «espíritu industrial» y la «arquitectura naval». La superficie construida será de 17.038 metros cuadrados: unos 10.500 para los pisos planificados, 766 para locales comerciales y casi 6.000 para garajes y sótanos.
En la planta baja se ubicará el único portal del edificio. A través de él se llegará al «chiste» de la construcción, tal como lo definen los propios arquitectos. Se trata de un atrio acristalado, de más de 30 metros de altura, que divide la manzana en dos bloques y adquiere las características de «una calle» en la que los vecinos «puedan encontrase con los demás», explicaron. La zona albergará, también, un enorme jardín vertical y cuatro ascensores panorámicos para acceder a las ocho plantas superiores.
La torre norte tendrá vistas a la zona del centro Zubiarte y constará de medio centenar de pisos de 60 metros cuadrados, más seis dúplex de tres dormitorios en las dos últimas alturas. Por su parte, la fachada sur, orientada hacia el parque de Doña Casilda, tendrá 36 viviendas de 83 metros cuadrados, y seis dúplex de tres y cinco alcobas. Ambas construcciones estarán rematadas por terrazas ajardinadas.
Por debajo de la planta cero, la obra también será faraónica. Los operarios tendrán que excavar hasta cinco niveles más para dar cobijo a las 163 plazas de garaje previstas y a los 98 sótanos-trasteros. La promotora, Sacyr Vallehermoso, calcula que el «precio medio» del metro cuadrado rondará «los 7.000 euros», en consonancia con sus manzanas vecinas.
Casas a la última
Las obras para levantar este edificio empezarán en abril, una vez que se hayan adjudicado a alguna de las constructoras que pugna por ellas. Y según Leónides Gutiérrez, director general de Vallehermoso, esperan que el inmueble se convierta en «un icono» de la zona, «como lo es el Guggenheim». Los trabajos se prolongarán durante «dos años y medios» y los primeros vecinos entren a «finales de 2009».
Unos propietarios que disfrutarán de casas a la última. La construcción estará dotada con un sistema de refrigeración central y tecnología domótica para controlar el encendido de las luces, la detección de inundaciones e incendios y los movimientos de las persianas. Además, se instalará un circuito cerrado de videovigilancia que se controlará desde la portería, en el atrio.