El exitoso y prorrogado plan Renove de electrodomésticos del Gobierno vasco, del que hasta el pasado mes de noviembre se habían beneficiado 55.000 familias, tiene una bolsa de fraude. La práctica irregular en la que están incurriendo varios de los comercios adheridos a la iniciativa consiste en tramitar a sus clientes el pago de la subvención de 75 euros por cada unidad de bajo consumo adquirida sin el obligado compromiso de que los compradores entreguen sus viejos aparatos. Así lo ha podido constatar EL CORREO en cuatro de las seis tiendas que ha visitado para la elaboración de este reportaje.
Por su parte, el Gobierno vasco, a través del Ente Vasco de la Energía (EVE), que es quien gestiona y supervisa la marcha del plan, afirma desconocer la existencia de tal fraude. «No hemos detectado nada raro, no hay denuncias de ningún usuario y se han hecho controles aleatorios», aseguró el viernes uno de los responsables del EVE.
-Ya, pero ¿cuántos?
-Esa información no estoy en disposición de facilitarla.
Diez de la mañana del pasado día 10. Una gran superficie. En el precio de las neveras, los lavavajillas, los congeladores y las lavadoras de clasificación energética 'A' o superiores -son las cuatro familias de electrodomésticos que son susceptibles de subvención- ya vienen descontados los 75 euros del Renove.
Un cliente pregunta por el precio de un frigorífico y le advierte a la dependienta claramente de que carece de unidad vieja alguna para entregar, de cara a beneficiarse de las ayudas del EVE. «No se preocupe que esto queda entre usted y yo. Sólo necesito la fotocopia del DNI y que me eche un par de firmas por aquí». Esa es, simple y llanamente, la respuesta.
«Haremos la trampa»
En la siguiente tienda visitada por este diario, los propietarios cumplen a rajatabla la normativa y no se 'ablandan' ante las proposiciones de otro comprador. No sucede lo mismo en los dos siguientes establecimientos, donde la propuesta surge directamente de los insistentes comerciales. En un quinto local hay que insistir bastante, pero finalmente, su responsable se descuelga con un: «Podemos hacer la trampa».
Finalmente, en un último establecimiento, el dependiente se lo piensa, pero declina finalmente incumplir la normativa. «Eso no lo puedo hacer y sé que otros lo están haciendo, pero no quiero líos», apunta. La muestra aleatoria elegida por este diario arroja un balance de cuatro defraudadores por cada seis comercios. Con todo, el Gobierno vasco afirma no conocer la existencia de esta práctica. La campaña concluirá el próximo 31 de marzo y hay alrededor de medio millar de establecimientos adheridos.
Las consecuencias de incumplir la normativa del plan no son ni mucho menos severas. En su punto nueve se afirma que «si se detectase que los beneficiarios de la subvención o comercios adheridos han incumplido algunas de las condiciones establecidas en el presente Plan Renove de Electrodomésticos, dará lugar a la pérdida de los beneficios, y en su caso se obligará a reintegrar al EVE las cantidades obtenidas indebidamente». Asimismo se advierte de que «el EVE cancelará la adhesión del comercio al Plan Renove».
El Gobierno vasco destinó inicialmente 3,9 millones a esta iniciativa, que comenzó a funcionar el pasado mes de junio y tiene por objetivo ahorrar energía gracias a la renovación del parque de electrodomésticos existente en Euskadi. Sin embargo, dado el éxito de participación ciudadana -hasta 55.000 familias se sumaron a la propuesta hasta noviembre- el EVE decidió ampliar el plazo del plan hasta el próximo 31 de marzo. El Ejecutivo autonómico tiene previsto dar hoy una rueda de prensa para facilitar a los medios de comunicación el balance de la propuesta.