El incendio de un edificio de Sestao deshabitado y en estado de ruina obligó ayer al desalojo de los vecinos que residen en el inmueble contiguo. Las llamas, que se originaron en la parte alta del bloque, no provocaron ningún herido, pero sí numerosos daños materiales en el tejado. Los afectados pudieron volver a su casa una vez que los efectivos forales comprobaron que la vivienda no estaba afectada. El Ayuntamiento ha anunciado que en menos de un mes iniciará los trabajos para su demolición.
El fuego se declaró a las 9.45 horas en el cuarto piso del número 68 de la calle Rivas. Alertados por los vecinos, se desplazaron varias dotaciones de los bomberos, una ambulancia y patrullas de la Ertzaintza y la Policía local.
Los expertos en extinción de incendios comprobaron que no quedara ninguna persona en el interior de la vivienda, de estructura de madera, planta baja y cuatro alturas. Sólo había tres vecinos en un inmueble anexo, de las mismas características y también con más de 100 años de antigüedad. Ante el riesgo de que el humo o el fuego se pudiesen propagar a su domicilio, optaron por desalojarles de forma preventiva.
En unos minutos las llamas invadieron el tejado del inmueble. Para frenar su llegada a la cubierta anexa, los bomberos crearon una barrera de agua en el exterior lanzada desde varias escalas.
Fuego «premeditado»
En apenas una hora el incendio había sido prácticamente sofocado. Una inspección interior permitió acabar con los últimos rescoldos. Tres horas después de su inicio, los bomberos autorizaban a los residentes regresar a la vivienda del portal contiguo.
La plataforma Sestao por los Derechos Sociales Mailuketa manifestó ayer su sospechas de que el incendio haya sido «premeditado». «Éste y otros que se han producido en las últimas fechas sirven de excusa al Ayuntamiento para seguir su política de derribos y creación de nueva vivienda», manifestaron sus responsables. Esta agrupación apuesta por rehabilitar los edificios en ruina para destinarlos al alquiler social.