Se fueron de Bilbao «para respirar un poco». Juanjo tenía parientes en Jaén, encontró un terreno barato y no se lo pensó dos veces. Llevan un par de años en el pueblo jienense de Los Villares y no se arrepienten. Dicen que han ganado en calidad de vida: «Hemos pasado de vivir en una buhardilla de 50 metros cuadrados, en Barakaldo, a tener un terreno de casi 400 metros, que incluye una vivienda con una superficie de 120 metros, más garaje». Por si fuera poco, hace una semana fueron padres por segunda vez.
-Han terminado el mes al borde de los números rojos. Como no haya llegado Alba con un pan bajo el brazo
-Bueno, los próximos meses no serán fáciles. Sobre todo, por los pañales. ¿Vuelan! Nos habíamos traído doce del hospital, teníamos algunos de mi hermana, uno de mi prima ¿y ya se han acabado! Pero nos arreglaremos.
-Si es que van sobrados. Tanto, que sorprende. Por ejemplo, ¿cómo les concedieron un préstamo hipotecario si estaban en paro?
-Ya, es algo muy difícil en el País Vasco.
-Más bien, imposible.
-Nos lo concedió la Caixa, aquí, en Jaén. Como aval, pusimos lo que teníamos construido, el terreno y parte de la estructura de hormigón. En la Caixa, sólo nos pidieron la carta del paro de Juanjo y la acreditación de su vida laboral. Confiaron en nosotros. No les cuadraba que tras vender el piso, nos hubiéramos venido sin posibles para cubrir los gastos.
-Ahora, toca celebrar que Juanjo haya conseguido trabajo.
-¿Imagínese! Cobrará unos 1.300 euros como albañil que, luego, serán más, claro. Una cosa es la nómina y otra lo que se acaba ganando con las horas extras y demás.
-Y a usted, le queda pendiente la baja de maternidad de la Seguridad Social.
-Eso es, que me durará tres meses y medio. Son trámites que tengo pendientes. Qué pereza.
-Alégrese, que con el buen tiempo tendrán una preocupación menos.
-¿El recibo de la electricidad! Es lo peor. Los últimos dos meses, nos salió una cuenta de 375 euros cuando lo normal es que ronde los 45. Es lo que tienen los radiadores de bajo costo.
-De no tener su marido parientes en el sur, ¿se habrían marchado de Bilbao?
-Mmm. Sí que ha ayudado. Y es que anima saber que vas a tener a gente cercana, dispuesta a echarte un cable en caso de necesidad. Estamos bien, somos felices. Hemos ganado en calidad de vida.