Bilbao es una de las ciudades españolas con menos zonas verdes, con una media de cinco metros cuadrados por habitante, la mitad de los que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por contra y pese a la escasa superficie ajardinada, los parques de la capital vizcaína están «muy bien» valorados por sus usuarios, según se desprende de un estudio realizado por la revista Consumer tras analizar un centenar de parques de 18 ciudades de toda España. Los vecinos de Bilbao disponen de un total de 1,8 millones de metros cuadrados de zonas verdes. La cifra no incluye, eso sí, los montes municipales que bordean la capital vizcaína.
En cualquier caso, los datos del estudio confirman una tendencia ciertamente preocupante. Según el análisis realizado por los técnicos de Consumer, los bilbaínos han perdido un metro cuadrado de superficie ajardinada por habitante en apenas cinco años.
7,5 millones
Los seis parques analizados en la capital vizcaína -Europa, Etxebarria, Doña Casilda, Abandoibarra-Paseo de la Memoria, Miribilla y Amezola- aprobaron el examen con unos resultados «más que satisfactorios», sólo igualados por los jardines vitorianos, donostiarras y oventenses. Los bilbaínos califican con una nota de 'muy bien' la seguridad y vigilancia de sus zonas verdes, así como la información facilitada a los usuarios y la accesibilidad. El Ayuntamiento de Bilbao destinó el año pasado cerca de 7,5 millones de euros al mantenimiento y conservación de los parques y jardines, según los datos recogidos en el estudio.
La capital vizcaína no es la única que incumple los requisitos exigidos por la OMS. De las 18 ciudades analizadas, sólo ocho superan los diez metros cuadrados de superficie ajardinada por habitante. Lideran la lista de 'capitales verdes' Pamplona (26 metros cuadrados), Vitoria (23,4), Logroño (16,7) y Sevilla (16,3), mientras que Alicante (5,3), Málaga (5,3), Bilbao (5,1) y Murcia (5) ocupan los últimos puestos del ránking elaborado por Consumer.
La conclusión del estudio es muy reveladora: «hay pocas zonas verdes en nuestras ciudades». De hecho, la mayoría de las capitales analizadas han reducido la proporción de superficie ajardinada por habitante respecto a los datos recogidos en el documento elaborado en 2002. «Lo que no desciende, sin embargo, es la sensación de inseguridad que perciben los usuarios de los parques cuando los visitan», advierten los técnicos en sus conclusiones. Cuatro de cada diez personas encuestadas consideran que los jardines de su ciudad no son seguros.