El diputado de Agricultura, Eusebio Larrazabal, aseguró ayer que su departamento «asume todos los costos de la asistencia letrada» en los casos de guardas forestales que son víctimas de agresiones. El responsable foral compareció en las Juntas Generales para dar explicaciones después de que decenas de trabajadores denunciaran públicamente su «desamparo» ante las presiones que reciben por parte de algunos ganaderos o cazadores furtivos.
Larrazabal citó como hechos más graves una agresión registrada el 4 de noviembre de 2006 en Artxanda y la quema del vehículo de un guarda que tuvo que coger la baja. Según dijo, a petición de los trabajadores dio instrucciones para ofrecerles apoyo jurídico «a comienzos de 2006». Además, se han creado tarjetas de identificación donde no se incluyen sus nombres y se han tomado otras medidas para reforzar la seguridad.
Sus explicaciones no convencieron al PP. «Si los afectados tienen la sensación de que no se les apoya, algo se está haciendo mal», afirmó Arturo Aldecoa. El socialista Isaac Fernández destacó que las amenazas y agresiones «no son hechos anecdóticos, sino que van en aumento». «No sé de dónde sale que nosotros no apoyamos los guardas», contestó el diputado. La relación es «muy buena» salvo incidencias «puntuales», concluyó.