La Asociación Madres de la Leche de Burgos, creada hace dos años, y presidida por Mª José Varona, presentó en Miranda además de «los incuestionables beneficios de la lactancia exclusiva en los primeros seis meses para el niño, y su continuación a demanda hasta el año y medio o dos años», una iniciativa puesta en marcha por el grupo de apoyo a la lactancia de Toledo para que el Parlamento «aplique medidas reales para que las mujeres trabajadoras puedan compaginar su empleo con dar de mamar a sus hijos», reivindicó Varona.
La propuesta tiene por objeto lograr que el permiso maternal pase de las actuales dieciséis semanas a los seis meses. Para poder presentarla y lograr que se lleve al Parlamento se precisan 500.000 firmas. «Es un resto importante y, veremos a ver si entre todas las asociaciones y grupos de apoyo a la lactancia, que en España rondamos los ochenta, lo conseguimos», manifestó.
El objetivo es claro porque, a juicio de la presidenta de la asociación burgalesa la maternidad no debe ser «ningún obstáculo para que las mujeres puedan seguir dentro del mercado laboral. Si los gobiernos quieren, de verdad, evitar discriminaciones, éste sería un paso fundamental».
Beneficios
La aplicación o no de esta nueva normativa es para Varona el único debate que suele plantearse porque de las ventajas de la lactancia «no duda nadie. Es lo mejor que hay para el bebé pues de este modo toma su primera vacuna. Y por lo que respecta a la madres su recuperación es mejor. Los beneficios, en definitiva, son incuestionables», aseveró.
Desde esta asociación se pretende conseguir que se vea la lactancia como «lo más natural», y, tal y como expuso la mirandesa Raquel López, integrante de la asociación burgalesa, se elimine de la mentalidad de algunos que «amamantar a tu hijo no es moderno. Si te ven hacerlo la gente te mira como un bicho raro». Ella tiene un niño de dieciséis meses y reconoce que como al nacer pidió un año de excedencia que ha tenido que escuchar como le han comentado que «se ha vuelto muy tradicional y retrógrada; cuando yo creo que es todo lo contrario».
La cultura de la lactancia se ha ido perdiendo y «se llegó a mitificar el biberón como algo liberador para la mujer». Eso es lo que desde la asociación quieren cambiar porque «somos mamíferos y hay que humanizar nuestra vida».