Contratar a un arquitecto, tirar tabiques, levantarlos, cambiar cañerías... Enfrentarse a una obra de grandes dimensiones resulta menos angustioso cuando se dispone de asesoramiento y apoyo económico. La sociedad que gestiona los proyectos de rehabilitación urbanística en el casco antiguo de Bilbao tramitó 336 expedientes el año pasado, de los que se beneficiaron 1.484 viviendas. El objetivo: mantener el ritmo de crecimiento de esta zona histórica de la villa.
Del total de actuaciones, 229 correspondieron a obras en el interior de inmuebles particulares y 107 a elementos comunes de los edificios, tales como fachadas y patios, según se desprende del balance hecho público ayer por la entidad. El presupuesto de las mejoras ascendió a 11.656.000 euros, si bien los propietarios contaron con subvenciones a fondo perdido por valor de 3,2 millones.
CASCO VIEJO
Atxuri copa el 50% de las mejoras
Reforma integral
El número de reformas llevadas a cabo en el Casco Viejo bilbaíno crece con el paso de los años. Sin duda, uno de los aspectos a tener en cuenta es el incentivo urbanístico de sus residentes. «El reto más importante ha sido animar a los vecinos de Atxuri a apostar por esta iniciativa. Prueba de ello es que en este punto se ubican ya la mitad de las viviendas rehabilitadas fuera del entorno de las Siete Calles», señaló ayer la concejala de Urbanismo y también presidenta de Surbisa, Julia Madrazo. Durante el pasado ejercicio, la entidad municipal concedió 830.000 euros en ayudas económicas a esta céntrica zona; 516.000 se destinaron a 67 obras de comunidades de propietarios y 314.000 al acondicionamiento de 109 viviendas.
El 40% de las reformas interiores las realizan jóvenes menores de 35 años o nuevos residentes, con una inversión media por obra de 44.000 euros. «El gasto es elevado porque la mayoría se decanta por la rehabilitación integral», apuntó Madrazo. Acabar con el ruido es, además, una de las actuaciones más solicitadas. De las 28 intervenciones de carpintería en exteriores, la mitad se destinó al aislamiento acústico.
BILBAO LA VIEJA
18 nuevos locales comerciales
Relevo generacional
Los trabajos en Bilbao la Vieja se caracterizan por dos aspectos: el aumento de la rehabilitación de edificios de difícil gestión en la zona de San Francisco, así como el notable incremento en el número de locales comerciales. Las subvenciones ofrecidas por Surbisa en esta zona ascendieron en 2006 a 994.000 euros, de que 507.000 se destinaron a reparaciones en 25 comunidades y el resto a la reforma de 86 viviendas.
El 32% de los edificios que conformaron el plan de actuación municipal se sitúan en la calle San Francisco, seguida de Zabala y Bilbao la Vieja con un 16% cada una. En cuanto a las mejoras en el interior de las casas, es reseñable que Hernani, Cortes y San Francisco centren el 65% de las solicitudes. La inversión media, que en el 72%
de los casos corre a cargo de jóvenes menores de 35 años, se mantiene alrededor de los 19.000 euros. Surbisa ha concedido, además, licencias para la construcción de 248 nuevas viviendas en la zona baja de Miribilla, de las que 105 serán de VPO, de cara a que «los futuros residentes contribuyan al relevo generacional del barrio», apuntó Madrazo.
El florecimiento comercial de Bilbao la Vieja se ha visto asimismo traducido en una nueva fuente de ayudas económicas. La sociedad municipal aprobó el año pasado un total de 24 intervenciones de este tipo, de las que 18 han sido para abrir una nueva actividad. En estos casos, la entidad urbanística ha dispuesto de una inversión del 21% de media sobre un coste real de 770.000 euros.
Afincado ya en el barrio de Rekalde, más concretamente en la zona conocida como Artazu Bekoa, Surbisa ha logrado el consenso entre las comunidades de propietarios para acometer sendas reformas en diez de sus 24 portales. Más de un centenar de viviendas se ha visto beneficiadas por los trabajos de reforma que, en esta ocasión, se centran en la rehabilitación de la parte exterior de los edificios con una ayuda de 298.000 euros.