Las mujeres se han situado este año al frente de más de la mitad de las explotaciones agrarias de la provincia. El último dato referente a su representación en el sector indica que gestionan ya -como titulares o socias- el 52% de las 5.600 empresas agrícolas y ganaderas que hay repartidas en el territorio de Vizcaya. Hace sólo tres años, el listón estaba situado en el 39%.
Sin embargo, aún queda mucho por luchar hasta lograr la plena igualdad en el ámbito rural. La asociación Landa XXI sigue trabajando para impulsar la incorporación femenina a los órganos de decisión de este sector. «Hay mesas donde se resuelven problemas que nos atañen en nuestro quehacer diario. Sin embargo, en ellas no se sienta ninguna mujer», aseguró Eli Ingunza, presidenta de esta agrupación que aglutina a 200 productoras de distintas zonas del territorio como Las Encartaciones, Orozko o Igorre.
Para lograr este objetivo, la agrupación reivindica este año la unión de todas estas productoras a través del asociacionismo. Bajo el lema de 'Estar asociadas es dejar de ser invisibles', ayer se dieron cita en Ugao-Miraballes más de una treintena de ellas en la séptima feria agrícola de mujeres. Una iniciativa única en la provincia que pretende fomentar la igualdad en el entorno rural y que se enmarca dentro de los actos que conmemoran el 'Día Internacional de la Mujer'.
Pan y pastel
El buen tiempo animó ayer a los visitantes a acercarse hasta los puestos ubicados en las inmediaciones del Ayuntamiento. Las mujeres ofrecieron lo mejor del agro vizcaíno y otros productos tradicionales como artesanía y textil. «Venden de todo y es una idea excelente para mostrar el trabajo de la mujer en el campo. Nosotras hemos comprado mermeladas y algunos embutidos», señalaban Laura Pellón y Ana Mari Porres, que junto a otras amigas acudieron desde Lanestosa para conocer esta feria.
Sin duda, uno de los productos que más éxito tuvo fue el pan de caserío que se vendió sin parar desde primera hora de la mañana en varios puestos. «La gente viene buscando calidad y si le gusta lo que compra, el año que viene repite», reconocía Teresa Petralanda, productora de Orozko que también registró buenas ventas en el queso Idiazabal.
El otro producto estrella de la jornada fue el pastel vasco. «El pan porque es imprescindible y el pastel o algún chocolate para darse el capricho», señaló Lourdes Malaxetxebarria, de Berriatua, que el pasado año logró el segundo premio de Euskadi en esta especialidad repostera.