El alcalde de Bilbao volvió a arremeter ayer con dureza contra el arquitecto valenciano Santiago Calatrava al acusarle de ser un «pesetero del carajo» por demandar al Ayuntamiento al considerar que la nueva plataforma peatonal de las torres Isozaki «atenta contra el diseño original» de su pasarela 'Zubi-zuri'. El órdago de Calatrava se traduce en una indemnización de tres millones de euros o en su caso, la demolición de la plataforma. Para Iñaki Azkuna, esta actitud viene motivada por una simple cuestión económica. «Si la pasarelita de ahora la hace Calatrava en lugar de Isozaki, no habría habido ningún problema», recalcó.
En declaraciones a la radio pública vasca, el regidor explicó que los servicios jurídicos del Consistorio han realizado las alegaciones pertinentes para que se traslade el juicio de lo Mercantil a lo Contencioso-Administrativo ya que, en su opinión, «esta jurisdicción es la que tiene que mirar, no sólo al artista, sino también a la planificación del Ayuntamiento». Tras acusar a Calatrava de «tratar de humillar» al Consistorio por discutir a través de un «abogado interpuesto», Azkuna recalcó que un puente, además de una obra artística, es «para que lo utilicen los vecinos de Bilbao y los foráneos; para que pasen, no se resbalen y no se den de morros».
Respecto a la rotura de las losetas, el alcalde aseguró que intentarán demostrar que su rotura continuada se debe a un problema técnico de origen. «Seguramente se deba a la tensión a la que está sometida el puente», matizó.
Seguridad ciudadana
En otro orden de cosas, el alcalde de la capital vizcaína también criticó que «algún partido de la oposición» esté intentando hacer del problema de la inseguridad una «pieza clave en su discurso electoral». Para Iñaki Azkuna, en este debate existe un «aspecto artificial» ya que, por ejemplo, el asesinato del joven cometido el pasado día 4 en una zona de copas de Zorroza -un barrio que calificó de «muy tranquilo»- «podía haber ocurrido en Deusto o en el centro de Bilbao». «A las seis de la mañana, con unas cuantas copas, y vaya usted a saber si algo más, el navajero -advirtió- es potencialmente peligroso, y la policía no puede ir con un detector de metales por todo Bilbao». En este sentido, abogó por «endurecer» el reglamento de armas.