Eusko Alkartasuna dejó ayer solo a su socio de gobierno en una votación sobre política forestal en las Juntas Generales, lo que permitió que saliera adelante una iniciativa del PP. La Diputación deberá replantearse su política de subvenciones a la plantación en áreas protegidas con el fin de incentivar «exclusivamente» las especies frondosas. La propuesta fue aprobada por todos los grupos salvo el PNV, que la calificó de «ataque directo al pino».
La mayoría absoluta de PNV y EA suele desactivar todas las iniciativas de la oposición en las Juntas Generales, pero no es la primera vez que el socio minoritario se desmarca. Ha ocurrido en otras votaciones sobre asuntos como el polémico chalé de Ardanza, el peaje de Usansolo o la norma foral de residencias, aunque en este último caso acabaron llegando a un acuerdo. Ahora el Impuesto de Sociedades ha provocado un desencuentro de mayor calado entre ambos partidos.
En este contexto, ayer salió a la palestra un asunto de menor trascendencia pero con cierta carga de polémica, en el marco de los duros ataques que el PP está lanzando contra el Departamento de Agricultura. El apoderado Arturo Aldecoa aportó datos sobre la superficie arbolada de las zonas de Vizcaya incluidas en la Red Natura 2000 europea. Algo más del 27% del terreno está ocupado por pinos y eucaliptos, especies de crecimiento rápido que «son rentables pero limitan la biodiversidad en los bosques».
Discriminación positiva
La presencia estos árboles es especialmente destacada en la red fluvial de Urdaibai (43%) y en Ordunte (35%). «Se puede dar la paradoja de que se subvencione una plantación de eucaliptos en áreas protegidas cuando no es lo mejor para la biodiversidad», apuntó Aldecoa. Por ello propone que se haga un estudio para modificar esta política y limitar las ayudas económicas a las especies frondosas. Algo «lógico» en opinión de EB y también de Eusko Alkartasuna. «La plantación de masas forestales autóctonas es una antigua reivindicación de EA», dijo Txemi Tejedor. El PSE se sumó a los votos a favor.
El PNV se quedó así solo en su rechazo. Nerea Ahedo destacó el aumento de la plantación de frondosas, que ocupan 32.200 hectáreas en Vizcaya, y la política de «discriminación positiva» que la Diputación aplica ya a estas especies. Las subvenciones cubren hasta el 85% del costes de las plantaciones, un 10% más si están en espacios protegidos. «La Red Natura 2000 no debe ir en contra de las actividades productivas. Están encubriendo un ataque directo al pino con el perjuicio económico que causaría a los forestalistas», advirtió.
«No es un ataque al pino ni a otras especies», replicó Txemi Tejedor. El resto de los grupos también ratificó su postura y rechazó el argumento de los jeltzales. El socialista Isaac Fernández reconoció la aportación del pino al desarrollo forestal de Vizcaya. «Gracias al pino en este momento tenemos suelo para plantar. Jugó un papel fundamental en la lucha contra la erosión, para mantener la tierra y la humedad», concluyó.