El martes fuimos todos al FNAC a ver a Elkano Browning Cream, empático e internacional trío de acid jazz preferentemente instrumental dirigido por Mikel Azpiroz desde San Sebastián. Como al baterista francés Franck Mantegari le salió un bolo de estos bien pagados, le sustituyó a los parches el giputxi Karlos Aranzegi (Bide Ertzean, Álex Ubago, Ivan Ferreiro, Quique González...), que se lo montó con clase, soltura y elegancia. Eso, que acudimos todos, que nunca habíamos visto tanta peña en una cita ahí, que nos hartamos a birras y respiramos sin humo, y que La Divina parecía una princesa sobre un taburete con suspensión.
Vale de vanos requiebros al cielo. El bolo estuvo estupendo, sonó potente y el público permaneció atento, sin desertar, a la presentación de una hora de su debut homónimo. Es que Elkano Browning Cream atesoran un alto nivel: abrieron con '16F' y sus jugueteos a lo Herbie Hancock, 'Xin Jiang women' dibujó paradójicamente imágenes brasileñas, y el jazz consumista y feliz rebrotó en 'Happy'.
En formación batería, teclas y guitarra, el encargado de ésta, el yanqui Matt Harding, cantó en el siguiente pasaje. «Para que que la gente no se aburra», explicó luego Mikel. Resultó lo menos mágico, con blues rapeado ('World state'), un clásico ('My babe') y un tropicalismo vía Taj Mahal ('Herb tree', de su próximo CD). Al final alternaron instros (ácidos 'Piña colada' y... ¿'Agur jaunak'!) con cantados ('Demons and the bank' a lo Fun Lovin' Criminals, el ska 'She don't know'), y en el bis cayó un exótico 'Blue pepper' de Ellington. Caminamos hasta La Goleta a tomar la espuela y ayer la camarera contó a un amigo que nos notó muy contentos. Sí: por la música.