Acaban de descubrir a Picasso, Van Gogh, Kandinsky, Pollock, y Dalí. O al menos, ahora ven su trabajo con otros ojos. Los alumnos del curso sobre arte contemporáneo que se imparte hasta la próxima semana en la Casa Torre de Ariz están lejos de emular a los artistas del pincel, pero se encuentran más próximos a ellos. Y términos como expresionismo, impresionismo, cubismo y surrealismo se han incorporado con naturalidad a su vocabulario.
Desde hace tres meses, una docena de vecinos de Basauri asisten a un taller para acercar a la población el arte de los grandes pintores de nuestra era. En una de las salas de la Casa Torre Ariz, José María Aguileta, de 78 años, no pierde detalle. Antes veía «simples cuadros», pero ya va más allá.
Lo mismo le sucede a Ana Landeta, otra de las asistentes al curso. «Mucha gente dice que una obra compuesta simplemente por una raya y un punto no es arte, pero creo que todas y cada una de las creaciones de un artista tienen su fundamento y trasmiten algo», asegura esta mujer de Basauri, que se confiesa amante de las obras de Van Gogh y habitual de las galerías de arte. Aficionada al óleo la acuarela, siente desde niña auténtica fascinación por la pintura y lamenta que «la gente joven no muestre interés por este tipo de cursos».
Quizá haga falta también tener cierta edad para quitarle el «miedo» a acercarse al arte cuando uno no es profesional. Bien lo sabe la historiadora del Arte, María Garai, que imparte desde hace tres meses el taller en Basauri. Antes de entrar en profundidades, hace una advertencia que bien puede servir a muchos de consuelo. «El arte es muy subjetivo. Hay mucha gente que cree que es algo complejo de entender. Sin embargo, hay está lo positivo. Porque te permite intercambiar opiniones sobre las primeras impresiones que te sugiere una obra», apunta Garai. Durante semanas, las diapositivas han servido de entrenamiento pero el jueves trasladarán los conocimientos adquiridos en este taller a un escenario real. Y de lujo. La visita al Museo de Bellas Artes de Bilbao pondrá el broche final al taller.