«Empiezo a estar agobiado». A Jesús Cerdán, los cinco minutos de fama se los ha dado una taza de café. «¿Cuánto cuesta una?», se le ocurrió preguntarle al presidente del Gobierno durante un programa emitido por Televisión Española la noche del martes. Y la armó. Porque el tema terminó ayer siendo objeto de debate en el Congreso de los Diputados, llenó páginas de periódicos y dejó a este navarro de 50 años «muy sorprendido».
El espacio se llamaba 'Tengo una pregunta para usted'. Un formato en el que cien ciudadanos tenían previsto inquirir a José Luis Rodríguez Zapatero sobre la actualidad. Lo extenso de algunas respuestas del jefe del Ejecutivo provocó que sólo interviniesen 42 personas.
Entre ellos, Jesús. «Mi primera intención fue preguntarle por la corrupción», señaló ayer a este periódico. Sin inmutarse, comparó ante el presidente la política y la droga, «porque los que se meten en cualquiera de los dos mundos no lo quieren abandonar». La difusa contestación que obtuvo no le amedrentó. Cambió de argumento, denunció la carestía de la vida y lanzó la pregunta. Zapatero respondió que «80 céntimos» y Jesús le matizó que eso sería «en los tiempos del abuelo Patxi». Eso en directo, porque al concluir el espacio volvió a ponerle en aprietos: «Le dije a ver si era como los del Real Madrid, que no pagan en los bares. Se rió».
A partir de ahí, el estrellato. «Esto es insoportable». Se refería a las decenas de periodistas que ayer intentaban averiguar lo que hay detrás de un ciudadano normal que con un café ha puesto en un brete al presidente del Gobierno. Y lo que hay es un agente inmobiliario, casado, con una hija de 14 años y profundamente irritado con el aumento del nivel de vida durante los últimos años. «Sólo quise que bajase un poco a pie de calle». Las reacciones le han dejado atónito. «Zapatero se habrá quedado sorprendido, pero yo aún más». O lo que es lo mismo: «Ha sido un 'boom' de la pera. Mi café va a ser más famoso que el de Juan Valdés».
A 0,70 en el Congreso
Tanto, que el tema llegó ayer el Congreso. Jesús logró lo que a veces ni el PP consigue: el presidente tuvo que dar explicaciones. Afirmó que el último café que había tomado lo pago en el propio Parlamento, en cuya cafetería un 'solo' cuesta 70 céntimos y un 'con leche', 73. Un argumento para defenderse de haber dicho un precio -los «80 céntimos»- que parece estar muy por debajo de la media española. Hasta tres portavoces parlamentarios sacaron a relucir el tema en el hemiciclo. Así, Ángel Acebes se dirigió a la vicepresidenta, Fernández de la Vega, para decirle que «ni los españoles les votaron para lo que están haciendo en materia antiterrorista ni el café vale 80 céntimos».
Jesús considera que, durante el programa, Zapatero mostró una «cintura dialéctica perfecta» porque «no respondió a casi nadie de forma concreta». «Joder, aquello parecía un mitin electoral. Tanto dato, tanto que España va bien, parecía Aznar en sus buenas épocas», sostiene este navarro que, en todo caso, defiende las virtudes del programa.
También lo hace Asier Gómez, un teleoperador bilbaíno de 20 años que cuestionó a Zapatero sobre la posibilidad de que el PSOE se siente en una mesa política para solucionar el problema vasco. Tampoco logró una respuesta muy clara. Para este joven, el formato fue «fenomenal», pero «no se le sacó todo el partido».
En todo caso, Zapatero fue sometido a un variado interrogatorio. Se le preguntó por la remolacha, por las pensiones o por las zonas rurales de Asturias. Escuchó las demandas planteadas por Vasyl «en nombre de los trabajadores ucranianos», se comprometió a crear juzgados especiales para menores agredidos y tuvo que soportar cómo una joven le aseguraba que le «había fallado». El problema de la vivienda dio para una cordial conversación con David. «Señor presidente, sólo quiero saber cuándo me podré comprar una casa», preguntó el joven. Zapatero enumeró todas las propuestas de su Gobierno y un buen número de datos macroeconómicos.
-«Ya, pero yo sigo sin poder comprarme un piso. Aun así, le doy las gracias, presidente», afirmó David en tono lacónico .
-«Te doy las gracias por darme las gracias. Y deseo que tengas la posibilidad de tener un piso», contestó Zapatero.