«Esto no es nada novedoso», es la afirmación común de los propietarios del camping 'La playa' y el restaurante 'El rincón de Julio'. «Cada pocos años estamos en las mismas, no se puede hacer nada cuando el río Ebro crece».
Toda la planta baja del edificio del campamento logroñés más próximo al discurso del río se encontraba literalmente cubierta de agua. Sus propietarios cifraron los daños «en algo más de 60.000 euros». La semana comenzó en el camping con las labores de limpieza de los pequeños desbordamientos registrados el lunes. Ayer, todo el trabajo quedó totalmente deshecho.
Santiago Monzón, uno de los responsables de las instalaciones, explicó que el pasado martes había acudido al Ayuntamiento para «ver qué pasaba con el proyecto de hacer un espigón que evite la entrada del agua». Le dijeron, afirma, que «la obra se hará».
Tres bombas de agua a pleno rendimiento desvelaban ayer la existencia de problemas en el almacén del restaurante 'El rincón de Julio'. Uno de sus propietarios, Sergio Palacios, explicó que el agua se filtra a través de cualquier rendija en las paredes y encharca toda la bodega. «Si no fuese por las tres bombas», aclaró, «cubriría todo el cuarto, llegaría hasta el techo».