El transporte ferroviario se ha consolidado como la alternativa más eficaz para reducir el impacto del elevado número de camiones que a diario estrangulan las carreteras. Esta preocupación no sólo afecta a ámbitos locales o autonómicos; también la Unión Europa ha advertido de que hay que poner soluciones encima de la mesa. En Vizcaya, la alternativa se llama Variante Sur ferroviaria. En la actualidad, se está ultimando el estudio informativo del proyecto, adjudicado por el Ministerio de Fomento en diciembre de 2005 y que será entregado a finales de este año. La pretensión del Gobierno central es que el 81% del trazado sea soterrado para evitar el impacto de las mercancías en Ortuella, Trapagaran, Barakaldo o Bilbao, una de las demandas planteadas por los colectivos vecinales. De esta forma, sus 18 kilómetros partirán del nuevo túnel del Serantes para llegar a Basauri, donde conectará en 2013 con la 'Y' vasca.
En lo referido al resto del trazado, fuentes del Ejecutivo socialista agregaron a EL CORREO que sólo un 19% discurrirá en superficie, la tercera parte sobre viaducto. A priori, la variante verá la luz al llegar a Olabeaga a través de un ramal y en Basauri, donde aún no se ha concretado cómo se efectuará la unión con la 'Y'. Una de las alternativas planteadas apenas afectaría al núcleo urbano, mientras que las otras dos atravesarían el municipio tras unirse con la línea de cercanías de Renfe (C-3). Además, hay que tener en cuenta la operación de cirugía urbana diseñada por Bilbao Ría 2000 para soterrar la playa de vías que ahora parte en dos a la ciudad.
El coste de la Variante Sur ronda los 500 millones de euros, factura que sufragará Fomento en su totalidad. Precisamente, fue la llegada del PSOE a La Moncloa la que motivó el impulso definitivo de la infraestructura, ya que el anterior gobierno del PP pretendía realizar el túnel del Serantes -tiene acceso directo con el puerto- y a partir de aquí, llevar todas las mercancías por la línea de cercanías Bilbao-Muskiz (C-2), un hecho que provocó la oposición vecinal.
Ahora, el túnel del Serantes, de algo más de 4 kilómetros, se encuentra al 80% de su ejecución. Se supone que estará operativo en el último trimestre de 2008. Con un presupuesto de 47,5 millones, la galería comenzó a horadarse en junio de 2005 en Santurtzi, mientras que la boca que sale a Ortuella, se inició en febrero del pasado año. El túnel, al igual que la futura variante, tendrá doble vía con capacidad para que circulen trenes de ancho ibérico e internacional -éste predomina en Europa y es algo más estrecho que el utilizado en España, 1.435 milímetros frente a 1.668-. También se baraja la posibilidad de implantar una tercera vía de ancho métrico para Feve o Euskotren, aunque está opción es «más compleja».
Cautela en los plazos
Otra de las novedades relevantes está en Ortuella, a la salida del Serantes, donde se reservará suelo para el futuro corredor cantábrico de alta velocidad que unirá Bilbao y El Ferrol. Respecto a las modificaciones realizadas en relación a los proyectos impulsados en su día por el Gobierno vasco, la de mayor calado es la conexión con las instalaciones de la Acería Compacta de Bizkaia (ACB), en Sestao. En un principio, se habían diseñado dos viaductos, pero ahora ya no habrá conexión directa. La intención de Fomento es que se sigan transportando las mercancías como hasta ahora, es decir, por la línea C1 de viajeros (Bilbao-Santurtzi).
El trasvase de las mercancías de la ACB a la Variante Sur se produciría en Olabeaga -hasta donde llegará un ramal en 2011-. A partir de aquí, irán soterradas por el nuevo trazado hasta Basauri. Fuentes del Ministerio matizaron que hay que ser «cautelosos» con los plazos, ya que el proceso de construcción es «muy complejo» debido a las características orográficas del terreno, en especial, los montes de Triano. Una vez entregado el estudio informativo, habrá que elaborar los proyectos constructivos y presentarlos a las autoridades competentes.
La mayor preocupación de los vecinos de la zona minera, quienes mostraron su satisfacción por el soterramiento del trazado, es saber qué va a ocurrir desde que el túnel del Serantes esté operativo -lleva a la C-2- hasta la puesta en marcha de la variante. Según confirmó Fomento, durante cinco años el grueso de las mercancías seguirá circulando como hasta ahora, es decir, por Santurtzi (C-1), y el túnel se convertirá en una alternativa para dar fluidez en momentos puntuales.