Más de 100.000 personas han acompañado este año a los pasos de Semana Santa en su recorrido por las calles de Bilbao, aunque los cofrades no han dejado de mirar al cielo durante estos días de Pasión. La amenaza de lluvia ha sido constante y, pese a los esfuerzos de los penitentes, cuatro procesiones no pudieron completar su marcha: las del Viernes de Dolores, Martes, Miércoles y Sábado Santo. De hecho, por segundo año consecutivo, el paso del Padre Jesús del Amor no ha podido realizar su recorrido, ya que la lluvia tuvo tiempo de mojar esta imagen de Cristo resucitado antes de que se suspendiera la procesión del Sábado Santo «y como la talla mojada no se puede tocar ha vuelto a quedarse sin salir el Domingo de Resurrección», explicó el secretario de la Hermandad de Cofradías Penitenciales de Bilbao, Javier Diago.
Pese a estas cuatro suspensiones, la asistencia de público ha sido similar a la del pasado año, cuando sólo se canceló una procesión, «ya que los pasos que han podido procesionar han experimentado un importante aumento de espectadores», comentó Diago. Las más concurridas han sido la del Viernes Santo, con 40.000 asistentes, y la del jueves, que congregó a 35.000 personas. Les siguen las del Borriquito y el Nazareno, cada una con más de 15.000 espectadores.
«Hay que seleccionar»
También ha crecido el número de cofrades, aunque cada vez son más selectivos. Tal y como explica el secretario de la Hermandad de Cofradías, «en los años 70, ante la necesidad de gente, los cofrades acudían a todas, pero entonces había ocho procesiones y ahora son trece. El cuerpo no aguanta tanto esfuerzo y hay que seleccionar».
De todos modos, algunas marchas han contado con una nutrida representación de distintas cofradías. Por ejemplo la del Viernes Santo que superó los 1.000 penitentes. Una de las principales dificultades es conseguir un cuadrilla fija para cargar los pasos. «Esa es nuestra asignatura pendiente, aunque el aumento del número de jóvenes cofrades, en buena forma física, nos hace ser optimistas de cara al futuro», asegura Diago.