Los pequeños siguen de vacaciones, pero eso no significa que estén de brazos cruzados. Al menos no en Balmaseda, donde 300 menores de 14 años preparan desde el lunes la Pasión 'txiki', una tradición que tiene ya más de 60 años. Ahora que sus padres acaban de colgar el traje de romano, les toca a ellos tomar el relevo de la Semana Santa con su particular representación. En ella no faltará la milicia, en cuyas filas hay niños de dos años.
La procesión de La Magdalena comenzará a las nueve de esta noche. A esa hora la plaza de San Severino acogerá la Última Cena, en la que Jesús y los apóstoles compartirán el pan y los nervios. «Es la parte más difícil para ellos, debido a los diálogos», afirma Unai Cid, organizador de la Pasión infantil. Pese a todo, reconoce que han memorizado los textos con rapidez. «En una hora ya se los sabían porque se aplican más que en el colegio», asevera. Tras la cena, le llegará el turno al juicio ante el Sanedrín, que será a las 21.30 horas.
«Se elimina la oración del huerto, que exige mucha emoción, pero por lo demás consta de las mismas partes que la Pasión de los mayores», explica Cid. Tanto es así que mañana, y a pesar de que sólo tiene 12 años, Jesús tendrá que cargar con la Cruz. Además, sufrirá la tortura de la flagelación y de la corona de espinas, para terminar con la crucifixión en La Torre. El Vía Crucis arrancará a los once de la mañana y terminará unas dos horas más tarde.
Los ensayos no se han reducido sólo a los personajes principales. Desde el lunes los romanos desfilan durante hora y media por la mañana y otro tanto por las tardes. «Se les ve muy emocionados», señala el organizador, aunque reconoce que en algunos momentos se monta un poco de revuelo. «La verdad es que tenemos mejor cantera que en Lezama», dice.
La de La Magdalena no es la única procesión que a la juventud de la villa como protagonista. El domingo tendrá lugar la de Santo Domingo, en la que participan 150 jóvenes de edades comprendidas entre 14 y 18 años.