Domingo, 15 de abril de 2007
Registro Hemeroteca

en

VIZCAYA

VIZCAYA
Atractivos
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Leyendo nuestro común periódico, pude enterarme de que un ingeniero francés planeó un viaje turístico a Bilbao atraído por su arquitectura. Esto quiere decir que nuestra villa es algo más que el Guggenheim, lo cual no es para mí ninguna noticia, porque creo que en más de una ocasión he hablado del tema y he expuesto mi teoría de que Bilbao posee un tesoro arquitectónico que pocos bilbaínos conocen.

Bilbao tiene, en efecto, muchas más cosas que el Guggenheim y no me refiero a la nueva plaza de Indautxu, que es, como ustedes saben, la plaza que ha batido el récord mundial de farolas tanto en su doble aspecto; cualitativo (tamaño) y cuantitativo (número).Y puestos a citar detalles curiosos, me atrevería también a decir que Bilbao es la única capital del mundo que ha erigido un curioso monumento a uno de sus más preclaros hijos (me refiero al pirulí de Unamuno) colocando la cabeza del personaje en lo alto de una picota.

Pero al margen de estos detalles excepcionales (léase museo, plaza o pirulí), Bilbao ofrece una interesante y valiosa riqueza arquitectónica que muy pocos bilbaínos han sabido apreciar, porque en general de nuestra villa conocemos tan sólo esos tres metros que hay desde el suelo hasta los rótulos de los escaparates.

Bilbao tiene, sin embargo, mucha más altura y si nos molestamos en pasear mirando hacia arriba (sin tropezar con ninguna farola) podremos comprobar y admirar un gran número de edificios de época, con sus magníficas fachadas, ornamentos, adornos y esculturas.

Son inmuebles edificados en aquella época en la que los constructores y arquitectos (por las razones que fueren y que ahora no voy a analizar) además de construir edificios para habitar, los construían también para adornar y dar realce a la villa.

¿Quieren ustedes verlos, contemplarlos y admirarlos? Pues no tiene más que pasear, como he dicho antes, contemplando ese Bilbao que existe de los letreros comerciales hacia arriba. Se van a sorprender y me lo van a agradecer, sobre todo cuando comparen la arquitectura de ayer con la de hoy. Dicho sea, por supuesto, con permiso de los arquitectos enamorados de la línea modernista, cuya opinión respeto aunque no la comparta.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo

Canales RSS