Más de 250 personas recorrieron ayer las calles de Amorebieta en la primera manifestación convocada por Zornotza Bizirik tras la puesta en marcha de la central térmica de Boroa, hace un año y medio. Con el lema 'Herriaren hitza errespetatu, termika gelditu' (Respeto a la palabra del pueblo. Paremos la térmica), los asistentes exigieron que se acate el resultado del referéndum popular celebrado cinco años atrás y se cierre la instalación. La consulta popular recabó entonces 5.352 votos contra la construcción de la central de ciclo combinado.
A pesar del reducido número de asistentes en comparación con las protestas celebradas en años anteriores, el portavoz de la plataforma Zornotza Bizirik, Ramón Dudagoitia, señaló que «esta participación, cuando ya se ha puesto en marcha la central y cuando aún mucha gente está de vacaciones, es un éxito». Dudagoitia tachó de «mentiras» las palabras de responsables de la central, que han afirmado estos días que la calidad del aire de Amorebieta ha mejorado en el tiempo transcurrido.
Zornotza Bizirik recordó que, «según datos del Gobierno vasco, Amorebieta es el tercer municipio más contaminado de Vizcaya». De hecho, aseguraron que la central de Boroa contamina «bastante más que 568.000 coches» e incluso sostuvieron que, desde la apertura de la planta, «han aumentado las enfermedades respiratorias entre la población infantil».
Varias reivindicaciones
La manifestación fue un acto conjunto en el que diversos grupos exigían a los responsables políticos «respeto por la voluntad popular». Durante la marcha y en el acto final, colectivos como la Plataforma contra el Tren de Alta Velocidad o el movimiento ciudadano surgido en protesta por la construcción de un parking en el parque de Zelaieta hicieron públicas también sus reivindicaciones.
«Todas las demandas entran dentro de la defensa del medio ambiente y el respeto a la decisión de los ciudadanos», justificó Contxi Larrea, portavoz de este último grupo. Según argumentó, el Ayuntamiento de Amorebieta se negó en marzo a que se realizara una nueva consulta popular sobre el parking de Zelaieta, a pesar de que un grupo de vecinos había presentado más de 2.400 firmas para solicitarla. «La razón que nos dieron fue que no era un tema suficientemente importante para los ciudadanos», se asombró Larrea.
Al acto acudieron también representantes políticos de la zona, entre ellos concejales de Zornotza Eginez y Ezker Batua de Amorebieta, y también ediles de otros ayuntamientos, como Aralar de Durango.