El Ayuntamiento de Zierbena asumirá finalmente la reforma del puerto deportivo para garantizar el uso de sus 217 amarres. La adecuación del recinto, inaugurado hace algo más de dos años, resultó defectuosa y dejó inutilizados por falta de calado el 20% de los puntos de atraque. El Consistorio, no obstante, sólo sufragará el proyecto de forma subsidiaria, a la espera de que el litigio judicial que mantiene con la constructora se resuelva de forma favorable. «El proceso podría alargarse todavía varios años y no queremos esperar más», aseguran fuentes municipales.
Los trabajos de reforma, que están ya adjudicados a una nueva ingeniería, se prolongarán durante «dos o tres meses» y exigirán un desembolso de 250.000 euros. El Ayuntamiento dedicará la mayor parte del presupuesto para ampliar la profundidad del puerto, que en la actualidad es de apenas un metro en algunas zonas. Esta situación se grava durante la bajamar, especialmente con mareas vivas. El Consistorio, además, eliminará las rocas que en ocasiones dificultan el acceso de las embarcaciones al recinto deportivo.
La ampliación de calado permitirá utilizar, por primera vez, todos los pantalanes del puerto. El Ayuntamiento de Zierbena sólo ha podido adjudicar hasta ahora el 60% de los atraques, con prioridad siempre para los pescadores locales, ya que el resto resultan inservibles durante la bajamar. «Es un porcentaje que también hemos fijado por cautela, ya que así podremos agrupar a todas las embarcaciones en algunas zonas mientras se dragan otras durante las obras», indican desde el Consistorio. La reforma de la instalación aliviará, además, la «extensa» lista de candidatos a ocupar nuevos amarres.
La solicitud de atraques es tal que algunas barcas permanecen fondeadas incluso en el muelle pesquero a la espera de una concesión. La respuesta municipal, en este sentido, se ha hecho de rogar. Varios boteros y patrones, no en vano, percibieron los desperfectos de las obras antes incluso de su inauguración oficial. El Ayuntamiento mostró pronto su malestar, aunque intentó llegar inicialmente a un pacto de conciliación con la constructora que no fue posible. Ante el desacuerdo, el Consistorio decidió presentar una denuncia.
El puerto deportivo de Zierbena entró en servicio en enero de 2005 para organizar el frente costero de la localidad y evitar el libre fondeo de embarcaciones por la bahía. Dispone de ocho pantalanes de madera y un pasillo central que facilita el acceso a pie hasta los 217 amarres. El recinto, apropiado en principio para embarcaciones de entre 5 y 12 metros de eslora, supuso en su día una inversión de casi un millón de euros para las arcas municipales.