La Dirección de Tráfico del Departamento de Interior ha decidido agrupar multas del radar de Artaza a más de 4.000 conductores. Como ya anunció el propio consejero Javier Balza en el Parlamento vasco, la medida de gracia consistía en mantener la primera sanción a los reincidentes y archivar el resto de las infracciones.
El caso despertó una gran polémica, ya que el cinemómetro instalado en la entrada al túnel de Artaza se había convertido en el más activo del territorio, hasta el punto de registrar en el mes de abril más de 13.000 infracciones. Algunos usuarios acumulaban hasta 18 denuncias por exceso de velocidad, ya que la notificación de las mismas no les llegó hasta cuatro meses después. En su mayoría circulaban a 90 kilómetros por hora en un tramo limitado a 60. Consideradas como infracciones muy graves, los afectados debían hacer frente a grandes cantidades de dinero -unos 300 euros de media por cada una- y podían perder el permiso de conducir.
Los afectados iniciaron una campaña de denuncia a través de Internet, convocaron marchas de protesta por la autopista y consiguieron que su problema adquiriera una gran relevancia pública. Su presión llevó a Interior a anunciar un perdón parcial de las sanciones después de que se criticara que el director de Tráfico había retirado la denuncia a algunos conductores asumiendo que había habido un retraso en la notificación.
En concreto, Tráfico ha condonado multas registradas en 2006 a 4.075 automovilistas. El montante de los expedientes sobreseidos asciende a 1,8 millones de euros, según las mismas fuentes.
Interior, sin embargo, no ha desvelado aún qué ocurrirá con los conductores que pagaron las multas en el período voluntario. Numerosos afectados optaron por abonar la tarifa reducida para ahorrarse un 30% de la sanción. Esta opción, sin embargo, les impedía la posibilidad de recurrir la denuncia y ahora se sienten discriminados.