Rodeado de amigos y familiares y al calor de su pueblo natal, el periodista Daniel Diez -28 años- presentó ayer en Arrigorriaga su segunda novela 'La paja en el ojo ajeno', ante medio centenar de personas. Redactor durante cuatro años en la delegación de Nervión-Ibaizabal de EL CORREO, en la actualidad reside en Madrid y compagina su labor como periodista en una revista económica con su pasión por la literatura. Es autocrítico. «De mis 800 poemas, sólo rescataría tres».
-Ésta es ya su segunda novela. ¿Se ve uno mejor preparado?
-Se nota que ha pasado un tiempo en el estilo y estructuración. No es una historia lineal, como 'Aún, me despierto', y me he sentido más cómodo escribiéndola.
-Su primera obra trata sobre una persona mayor en Bilbao, y ésta, sobre la de un joven en Madrid.
-El argumento de la primera surgió por casualidad, iba mucho a la biblioteca de Bidebarrieta y veía a señores que leían cada día los periódicos. Me fijé en su rutina, sus gestos, y me pregunté como sería el resto de su vida.
-¿Y 'La paja en el ojo ajeno'?
-He buscado escribir una novela entretenida pero también denunciar algunos problemas de nuestra sociedad como el egoísmo, la venganza, la orientación sexual o las infidelidades. Ví que en mi entorno se daban todas estas situaciones y lo plasmé en 300 páginas.
-¿Cómo la definiría?
-Es una historia de pequeñas historias. El protagonista es Marcos, un joven cocinero en paro que vive con su madre a la espera de que le toque una quiniela o algo así para no tener que trabajar más. Realiza un viaje a Ginebra y ahí empieza a complicarse su tranquila vida.
-Da mucha importancia a las localizaciones.
-Sí, para mí lo más importante es esbozar bien a los personajes con su físico y forma de ser, y dotarles de algún defectillo que los haga creíbles. Los lugares donde transcurre la acción también tienen que parecer reales. Para ambientar los capítulos que se desarrollan en Ginebra, viajé a esta ciudad y allí le di forma.
Autoeditado
-Se ha autoeditado el libro. ¿Tan complicado es publicar?
-Sí, hay que tener un 'padrino'. Al final, decidí que la novela merecía la pena y aposté con una tirada de 200 ejemplares. Está casi agotada y en junio espero reeditarla.
-¿Compensa tanto esfuerzo?
-Las editoriales quieren a gente conocida o novelas muy comerciales. Yo, la verdad, prefiero escribir literatura.
-Cuatro años como periodista de calle. ¿Le ha servido de inspiración para sus libros?
-Sí, en los medios encuentras a menudo historias que pueden ser comienzo de una novela. La verdad es que echo un poco de menos esa emoción y estrés de la noticia. Aunque ahora me puedo dedicar más a fondo a escribir mis obras.
-¿Algún otro proyecto en mente?
-Sí, un editor vasco me ha comprado la idea de una novela negra que se titulará 'Siete balas' y que puede que esté ambientada en México. A ver si para 2008...
-Ginebra, México, Bilbao, Madrid. ¿Para cuándo una en Arrigorriaga?
-Quiero escribir sobre el bulling en las escuelas y puede que ambiente esta novela en Arrigorriaga.