El único grupo de indie pop español que funciona por estos lares es el granadino Los Planetas, que el sábado metió a mil veinteañeros en la Santana 27 a 26 euros en taquilla. «Elevas un poco el precio y cuesta lo de los Who», observó un profesional local. Nosotros siempre habíamos acudido sin esperar nada a los bolos planetarios, pero indefectiblemente salíamos felices, abducidos por su gradación. El sábado nos presentamos expec- tantes y... nuestro gozo en un pozo. No hubo nada de gradación, la homogeneidad monótona aplastó la emoción y el amigo profesional juzgó que los andaluces no habían puesto ni gota de ganas.
Tres partes percibimos en la hora y tres cuartos con dos bises a los que le sobraron el 80%. La primera fue el estreno de su nuevo CD, 'La leyenda del espacio', con deje flamenco dubitativo e irregular que se soportó gracias a drones lisérgicos onda Mercury Rev y tal. Diez temas después llegó la segunda, en forma de marasmo perezoso, y el bajón fue terrible según encadenaban piezas morosas tipo 'Nunca me entero de nada'. Una hora pasó hasta que las ovaciones redoblaran y los coros sonaran entusiastas en la tercera parte, con los éxitos 'David y Claudia', 'Un buen día' (el de los cuatro millones de rayas) o el sublime 'Segundo premio', pero Los Planetas no tardaron en perder el duende, dejarse arrastrar por la rutina y aplanarse hasta nuestro muermo.