Circular con una moto por las calles de Bilbao será cada vez más seguro. Esa es, al menos, la firme intención del Ayuntamiento, que ha puesto en marcha una serie de medidas encaminadas a fomentar la seguridad de los motociclistas dentro del casco urbano. El Área de Circulación y Transportes del Gobierno municipal, en colaboración con diversas asociaciones de motoristas, ha diseñado una estrategia preventiva que pivota sobre tres ejes fundamentales: la implantación de protectores de biondas -una vieja reivindicación de los moteros-, la instalación de marcas viales específicas -sobre todo en los pasos de cebra- y la creación de espacios exclusivos para el estacionamiento de estos vehículos.
El Consistorio bilbaíno, que con esta iniciativa pretende «garantizar una movilidad más segura» en las calles de la ciudad, precisa que no se trata de acciones aisladas y puntuales, sino que apuesta con determinación por la implantación de estos dispositivos en las futuras infraestructuras. Los nuevos pasos de cebra, por ejemplo, se diseñarán de tal forma que preserven la integridad física de los motoristas. Esto quiere decir que los cruces peatonales -hasta ahora se han acondicionado un total de 29- se adecuarán para que las motos tengan siempre una rueda sobre el asfalto -se disminuye el riesgo de resbalar en las rayas-.
En esta batalla por mejorar la seguridad vial, «tanto de peatones como de vehículos», las autoridades municipales también han optado por pintar unas flechas en el pavimento con el objetivo de indicar a los moteros el sentido de circulación idóneo, es decir, un triángulo dibujado en contorno -en lugar de relleno- para maximizar la zona de fricción para el motorista. Una de estas señales ya se ha habilitado en las proximidades del Ayuntamiento y, dados los buenos resultados cosechados, su uso se extenderá a otros barrios de la villa.
Reductores de velocidad
El 15% de las muertes de motoristas que ocurren cada año en las carreteras españolas, según diversas asociaciones del gremio, están «directamente relacionadas con los guardarraíles». Es precisamente por eso por lo que el Ayuntamiento ha decidido instalar protectores de biondas para amortiguar el impacto de una hipotética caída. Uno de estos sistemas de contención ya está operativo en la bajada de Zumalacárregui, y pronto se empezará con la colocación de nuevos dispositivos en el resto de los viales municipales. Asimismo, los moteros cuentan en este momento con un total de 118 zonas reservadas en la villa para el estacionamiento de sus vehículos, con una capacidad superior a 1.000 plazas.
Al margen de estas medidas centradas en la mejora de la seguridad de los motociclistas, el Área de Circulación y Transportes también ha decidido acondicionar la velocidad en los pasos de cebra a través de nuevos reductores de velocidad, desmontables y fabricados en caucho. El primero de ellos -ralentizador tipo 'cojín europeo'-, se instaló el pasado mes de febrero en la calle Jardines de Gernika. Su forma, que deja espacio por el centro y los laterales, permite paliar el 'salto' que sufren a diario los viajeros y conductores de autobuses. El segundo, un paso de peatones 'resaltado', se ha puesto en marcha este mismo mes en el barrio bilbaíno de Arabella.