El desmontaje del puente de Bentazarra amenaza con empañar el final del segundo mandato de Iñaki Azkuna. La exigencia de responsabilidades por el monumental atasco registrado el pasado jueves en los accesos a la capital vizcaína está amargando los últimos días de legislatura de un gabinete acostumbrado a gobernar con el viento a favor y que en puertas de unas elecciones municipales se ve obligado a enfrentarse a un contratiempo inesperado. La falta de previsión demostrada por los responsables municipales en la retirada de la pasarela ha colocado al equipo de Iñaki Azkuna en el centro de la polémica en el peor momento.
La forma en que las instituciones gestionaron el atasco ha suscitado críticas de todos los sectores sociales y los partidos de la oposición no han vacilado a la hora de exigir «responsabilidades políticas» ante lo que consideran una «chapuza histórica». Populares y socialistas no han dado tregua al gabinete Azkuna desde entonces y los reproches a su gestión han sido una constante.
Si el PSE pedía la dimisión del alcalde por «incompetente» e «irresponsable», los populares han ido un paso más allá y han lanzado un órdago al equipo de gobierno. El Partido Popular adelantó ayer que pedirá la celebración de un pleno extraordinario «si el Ayuntamiento no señala al responsable del caos circulatorio en tres días». De hecho, el PP es el único partido de la oposición con capacidad para convocar una sesión plenaria, al contar con ocho concejales. De llevarse a cabo, sería el tercer pleno extraordinario al que tendría que hacer frente el equipo de gobierno en la presente legislatura, después de los celebrados con motivo de las 'World Series' y sobre la polémica Línea 3 del metro. «Les vamos a dar de plazo hasta el viernes y, si no obtenemos una respuesta satisfactoria por parte del equipo de Azkuna, iniciaremos los trámites para convocar la sesión plenaria», advirtió ayer el portavoz popular, Antonio Basagoiti. El alcalde tendría un plazo máximo de quince días para poner fecha y hora a la convocatoria. Los socialistas anunciaron ayer que no se sumarán a la iniciativa del PP al entender que «la legislatura ya está agotada» y «los ciudadanos tendrán la oportunidad de dar su opinión en las urnas». No obstante, consideran que se trata de una postura «muy razonable», explicó su portavoz, Txema Oleaga.
Expediente informativo
«Además de los obligados perdones, Azkuna tiene que pedir explicaciones dentro de su propio gabinete para que se aclare quiénes fueron los responsables de tal desbarajuste. Si el alcalde no da nombres en tres días, tendremos que buscarlos nosotros en el pleno», argumentó Basagoiti. La convocatoria de un pleno monográfico sobre el atasco del pasado jueves a escasos días de unas elecciones municipales podría suponer un enorme desgaste político para el gobierno de Iñaki Azkuna, aunque esta circunstancia no parece preocupar demasiado al alcalde.
«Hay que separar el ambiente preelectoral del trabajo de los técnicos. Si quieren convocar un pleno extraordinario, que lo convoquen. Nosotros vamos a continuar con el procedimiento que ya anunciamos en su día. Hemos abierto un expediente informativo para conocer de primera mano lo que ocurrió y eso tiene sus propios plazos, no los que decida Antonio Basagoiti», se defendió ayer Iñaki Azkuna.
Sin querer entrar a valorar la posible responsabilidad de las instituciones en el atasco, el presidente de la asociación de vecinos de Basurto, Javier Muñoz, denunció ayer la «precaria situación de los accesos a Bilbao» y exigió a los responsables municipales y forales una «mayor previsión para poder afrontar con garantías cualquier situación de emergencia».