Un informe realizado por los técnicos del Ayuntamiento de Bilbao, al que ha tenido acceso este periódico, revela que se han producido una serie de «incumplimientos esenciales por parte de la mercantil concesionaria» en el aparcamiento de Pío Baroja. Lo que determina el estudio es que, a pesar de que existe una lista de espera de residentes que optan a una parcela en este parking, hay varias plazas libres que siguen en régimen de rotación.
En el pliego de condiciones económicas y jurídico-administrativas que regulan la explotación del aparcamiento, se especifica claramente que la empresa concesionaria «estará obligada a adjudicar a residentes y comerciantes las plazas vacantes, a pesar de que las mismas estuvieran destinadas al uso indiscriminado o rotatorio». En mayo de 2006, según el informe, había «una lista de espera con 37 solicitudes» y, algunas de ellas, «se remontan a enero de 2002». A fecha de hoy, todavía no se ha hecho nada para resolver la situación.
Fuentes consultadas señalan que a la empresa concesionaria le sale «más rentable» ofertar las plazas en régimen de rotación que venderlas. En estos momentos, según la página oficial del Ayuntamiento, una parcela en el aparcamiento de Pío Baroja cuesta 14.174 euros. Sin embargo, estacionar durante 24 horas se paga a más de 14 euros. La ecuación es simple: en tan sólo tres años, se obtienen los mismos beneficios que los que genera una concesión a medio siglo.