El futuro centro de interpretación y la restauración que promoverá el Gobierno central ayudarán a salvaguardar el atractivo ecológico de La Arena, una de las pocas zonas del litoral vasco que cuenta con un sistema de dunas de formación natural. El enclave acoge, además, tres especies vegetales endémicas y es una zona primordial para el descanso de muchas aves migratorias durante su época de pasa.
La Arena, con su kilómetro de costa, es también una de las playas más concurridas del territorio. Es el único arenal de la margen izquierda y en sus mejores veranos ha reunido a más de un millón de bañistas. Dispone de vestuarios, zona de juegos infantiles, instalaciones deportivas y un área de campas con parrillas y mesas para comer.