El hospital de Basurto ha estrenado su segundo acelerador lineal, que permitirá incrementar las 27.000 sesiones de radioterapia que se administran anualmente en el centro, así como un TAC planificador que va a mejorar este tipo de tratamiento. El consejero de Sanidad, Gabriel Inclán, mostró durante la inauguración su confianza en que los dos aparatos, con un coste de 2,85 millones de euros, contribuyan a impulsar «la capacidad y, sobre todo, la eficacia de la terapia».
«Es evidente la necesidad de incorporar progresivamente herramientas tecnológicamente avanzadas para luchar contra el cáncer», planteó el titular de Sanidad, que repasó las estadísticas de Euskadi sobre esta enfermedad y las actuaciones más recientes que ha emprendido su departamento en este campo. Inclán recordó que estas dolencias son la causa de muerte más frecuente entre los 47 y los 74 años de edad y, entre las mujeres, también de los 30 a los 44. Aunque el aumento de la esperanza de vida propiciará un «incremento» de casos, también es cierto que la tecnología avanza hacia «tratamientos más eficaces y menos tóxicos». Entre el 55 y el 60% de los enfermos reciben alguna tanda de radioterapia, curativa o paliativa, con aparatos como los presentados ayer.
El nuevo acelerador es un modelo multiláminas, que favorece la seguridad del paciente durante el tratamiento al disponer, según detallaron los responsables de Sanidad, de «mayores y más eficientes sistemas» frente a posibles fallos de la fuente de radiación. El aparato, con un coste de 2,25 millones, es el segundo que se instala en el hospital bilbaíno, aunque Inclán anunció que pronto habrá un tercero. El departamento tiene previsto iniciar «las obras e inversiones» para sustituir la actual bomba de cobalto por un tercer acelerador de 3,2 millones de euros, que empezará a funcionar a finales del año que viene. En el conjunto de Euskadi, se ha pasado de las tres unidades de este tipo que había en 1997 a las nueve de hoy en día.
Próstata y ginecología
El TAC, por su parte, se utilizará para conocer las características, el volumen y la posición exacta de los tumores que se vayan a tratar, de manera que la radiación se adapte a su contorno real. El dispositivo está conectado al acelerador lineal para automatizar todo el procedimiento. Además, «en caso de necesidad», también se puede utilizar como TAC convencional para realizar diagnósticos de otro tipo.
Este instrumental se complementa con un radioquirófano para practicar braquioterapias, es decir, tratamientos en los que la fuente radiactiva se introduce en el cuerpo. El hospital de Basurto da cobertura a todo el Servicio Vasco de Salud en la aplicación de este método, que se emplea fundamentalmente para tratar tumores ginecológicos y de próstata. En marzo se realizó un centenar de intervenciones de este tipo.