«Respondiendo a un exquisito sentido de la responsabilidad y del deber, no sólo por el cometido de la obra sino por la situación política, deseo manifestar que no quiero ser parte del debate político al que ha sido llevado algo que en situación normal no hubiera tenido tanta trascendencia». Este es un fragmento de la carta con la que el subdirector de Obras pone su cargo a disposición.
El cargo que ahora dimite declara que se siente «en deuda, atendiendo a la realidad de un incidente que implica responsabilidad del Ayuntamiento». En el texto, Tito Aceves defiende la programación municipal del desmontaje y achaca la rotura del arco, que ya vino dañado por un incorrecto transporte, a «un accidente». Aprovecha para destacar la incapacidad de la A-8 para absorber el tráfico cuando hay problemas y apunta a la responsabilidad de la empresa instaladora de la pasarela. En cualquier caso, anuncia su disposición a «seguir aportando valor» a la construcción de la ciudad en otra responsabilidad dentro del Ayuntamiento.
El subdirector de Infraestructuras y Mantenimiento es uno de los funcionarios de rango de mayor experiencia municipal. Con más de 30 años de trayectoria en el Consistorio, este ingeniero de Caminos ha participado en primera línea en los principales retos, desde la tarea de reconstrucción de Bilbao tras las inundaciones de 1983 al montaje del Bilbao Live Festival, el año pasado.