La Diputación se ha comprometido a terminar este año las obras del tramo Arbuio-Sodupe, que completará el corredor del Cadagua. Una autovía cuya primera fase, la variante de Balmaseda, se abrió al tráfico en 1990. El trazado, que no llega a los cinco kilómetros, costará 68 millones de euros, lo que da idea de su dificultad. La orografía es tan complicada como la de la variante de Alonsotegi. Durante su construcción también se produjeron varios incidentes con las voladuras, aunque sin daños personales.