En primera de EL CORREO del 23-4-07 se dice: 'El Gobierno vasco exige a España que pida 'perdón' por el bombardeo de Gernika', y en las páginas interiores dice 'Ibarretxe exige que el Gobierno español pida...'. La diferencia entre ambas expresiones no es necesario explicarla. Esta vez, mal por el diario. Pero el fondo es que la señora Azkarate dijo luego lo mismo, añadiendo que el presidente del Gobierno español debería hacerlo ya que «representa la legitimidad que rompió Franco», es decir, al Gobierno de la República.
Es evidente que, en este caso, el presidente debiera recibir las disculpas en vez de darlas. Pero hay más. Cuando alguien exige que le pidan perdón es porque está dispuesto a perdonar, porque de otra manera lo que se hace es, sencillamente, humillar al contrario para después negarle el perdón y, en definitiva, vengarse. ¿De verdad todos los que están exigiendo perdón están dispuestos a perdonar? Lo dudo. Y todavía hay más: ¿Todo el mundo está dispuesto a pedir perdón y a perdonar en relación con el bando contrario? Lo dudo aún más, puesto que la llamada 'memoria histórica' no sirve, de hecho, más que para remover viejas heridas que nadie va a restañar. Pero no conduce al perdón, entre otras cosas porque los que las hicieron ya no están, en su inmensa mayoría.
¿Y todos los que no estaban, y por tanto no eran de ningún bando, tienen que apuntarse ahora a uno? Mejor haríamos en construir una convivencia sin bandos ni crispaciones de cara al futuro que intentar modificar lo que la historia no va a cambiar.
Aníbal Herrero Mtz. de Nanclares