Domingo, 29 de abril de 2007
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ANÁLISIS
Los clasicómanos
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Resulta complicado hacer compartimentos estancos para clasificar los diversos tipos de ciclistas. Tendemos a encasillar a los corredores como especialistas: escaladores, contrarrelojistas, sprinters, rodadores, gregarios Y en esta biodiversidad habita un grupo de ruteros que no levanta aquí tanta admiración como en otros puntos geográficos: los clasicómanos. Aunque en ediciones puntuales y por diversas circunstancias, las clásicas son dominadas por 'no clasicómanos', lo cierto es que los 'uphill finisher' -sprinters de repecho, como les llaman los anglosajones- copan por mayoría las clasificaciones de honor de estas carreras inimitables.

Con una mirada al palmarés de las clásicas, descubrimos bastantes nombres que repiten entre los diez primeros. Además, los técnicos afirman que los clasicómanos poseen capacidades muy específicas. Si estudiamos varias fotografías de estos especialistas, advertimos algunas coincidencias: no son excesivamente altos, tienen un destacado desarrollo muscular de las piernas y la media de edad es curiosamente mas elevada que la del pelotón en general. Este perfil de corredor esta seleccionado por las características del tipo de recorrido de estas pruebas: largo, escarpado y sinuoso.

El hecho de que no sean ciclistas demasiado corpulentos está condicionado por que la carrera obliga a muchas variaciones de velocidad en toboganes, curvas cerradas y estrechamientos, lo que beneficia y selecciona a los más ligeros en las continuas aceleraciones.

Estas variaciones convierten a las clásicas en pruebas de eliminación, muy adecuadas para los ciclistas que presentan una masa muscular en el tren inferior más desarrollada que el resto de sus rivales. Cuentan con la ventaja definitiva. Son capaces de generar los mayores niveles de fuerza explosiva relativa al peso. Pueden, a partir de una velocidad de ascenso muy alta, provocar violentos cambios de ritmo o guiar salidas de curva aumentando muy rápidamente la velocidad.

No podemos obviar el factor técnico-táctico que se relaciona con la experiencia. Cualquier ciclista con buenas condiciones físicas pero poco experimentado en este tipo de carreras malgastará sus fuerzas para buscar -y casi nunca encontrar- una colocación óptima dentro del grupo.

Los amantes del ciclismo de culto disfrutan con los clasicómanos y con las clásicas, carreras en las que hay que dar pedales como en las demás, pero donde hay que decidir cuándo darlos y saber cómo.

 
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