La falta de medicación en las últimas semanas, unida a una discusión banal, provocaron que Antonio R. R., de 52 años y con esquizofrenia, matara con un cuchillo de cocina a su padre en el piso que compartían en la barriada sevillana de Nuestra Señora de Oliva. La madre también resultó herida al tratar de mediar en la pelea y tuvo que ser ingresada en un centro sanitario con un ataque de ansiedad tras observar el parricidio. El presunto agresor, que apuñaló a su progenitor poco antes de las nueve de la mañana de ayer, fue detenido poco después e ingresado en el módulo de Psiquiatría del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.
Según los testimonios de varios vecinos, a primera hora de la mañana se inició una discusión por causas desconocidas entre los dos hombres, que concluyó cuando Antonio R. R. se dirigió a la cocina, cogió un cuchillo de grandes dimensiones y asestó varias puñaladas a su padre, Antonio R. D., de 77 años.
La Policía Nacional ha confirmado que el parricida padecía esquizofrenia y que residía con sus padres en el domicilio familiar, aunque en los últimos días no había tomado la medicación prescrita para el tratamiento de su enfermedad. Asimismo, fuentes policiales señalaron que al presunto asesino no le constan antecedentes policiales o judiciales, ni tampoco hay evidencia de denuncias previas por malos tratos o amenazas hacia sus progenitores.
En tratamiento
El agresor, según fuentes sanitarias, permanecerá hasta mañana en el centro hospitalario de la capital hispalense para recibir un tratamiento contra la esquizofrenia, antes de ser puesto a disposición judicial. En todo momento estará custodiado por los agentes de la Policía Nacional, que citará en breve a su madre para declarar.
Vecinos de la zona aseguraron que el supuesto autor del crimen daba habitualmente muestras de «estar fuera de sí» y que su familia no había querido internarle en un centro especializado. Tras cometer el crimen, Antonio R. R. alegó que eran sus padres quienes «habían venido» a por él.