Una impresionante tromba de agua cayó en la tarde de ayer sobre Madrid y obligó a cortar el tráfíco en varios túneles -uno de ellos, en la M-30- e incluso a cerrar la nueva estación de metro de Bambú. La tormenta, que se desató sobre las cinco de la tarde al noroeste de la capital y duró unos 45 minutos dejó sin luz los semáforos de 200 cruces, causó decenas de inundaciones de garajes y sótanos, caídas de falsos techos y de ramas de árbol, además de formar innumerables balsas en la vía pública.
El servicio de Emergencias 112 recibió más de 260 avisos entre las 17.00 y las 19 .00 horas mientras que los Bomberos tuvieron que efectuar 45 intervenciones, el triple de las que hacen en una jornada completa de un sábado ordinario.
La lluvia ocasionó un desprendimiento en un parque cercano a la estación de Bambú, recientemente inaugurada en la Línea 1. El hundimiento anegó de tierra la nueva parada, lo que obligó a cerrarla e impidió que los trenes de la línea 1 pararan en ella durante toda la tarde.