Las 900 personas congregadas ayer en el Palacio Euskalduna, para un concierto didáctico de la Orquesta Sinfónica de Bilbao y un congreso de médicos residentes, tuvieron que desalojar el edificio durante un simulacro de incendio. Según explicó el director general del Euskalduna, Jon Ortuzar, el objetivo era «hacer una auditoría sobre el dispositivo de emergencia y el comportamiento del personal de seguridad y corroborar que el complicado diseño del edificio con tantas puertas y escaleras no es un problema sino una ventaja».
El 'fuego' se inició a la una y media del mediodía en el escenario del auditorium y en apenas 30 segundos cayó sobre las tablas el telón cortafuegos de 22 toneladas, destinado a evitar la propagación del incendio por el patio de butacas. Desde que se dio la orden de evacuación hasta que salió del edificio la última persona pasaron cuatro minutos, un tiempo similar al registrado en un simulacro anterior realizado en 2002, aunque en aquella ocasión 2.000 personas abarrotaban el auditorium.
Un minuto después de finalizar la evacuación llegó una dotación de bomberos, seguida de una ambulancia y dos patrullas de la Policía Municipal. Hasta entonces, los responsables de seguridad cortaron el tráfico en los alrededores para permitir el paso de los evacuados.