Antioxidante, antibacteriano y rico en oligoelementos, el chocolate resulta ser una fuente de placer para el paladar muy saludable para el organismo. Bajo esta premisa, la Cofradía Amigos del Chocolate de Bilbao defiende y difunde, mediante conferencias, catas y viajes culturales, los beneficios de saborear una onza de este dulce. Ayer, sus 150 miembros se reunieron en la Real y Santa Casa de La Misericordia para celebrar su fiesta anual e investir a tres nuevos cofrades de honor: la periodista Arantza Lezámiz; José Antonio Martínez, cocinero del restaurante Guggenheim y Ángel Roelas, responsable de Cafés Baqué. Tras la imposición de la banda de cofrade. se comprometieron «a conocer el origen del chocolate, defender sus beneficios y comerlo en trozos grades, mejor que pequeños», tal y como reza el juramento del cofrade.
Arantza Lezámiz reconoció su escaso gusto por los dulces. «Me encanta el chocolate, pero sólo el negro bien amargo». Además, destacó «las enormes posibilidades que ofrece como ingrediente a los maestros de la cocina». Por ejemplo José Antonio Martínez, quien animó a sus compañeros cofrades «a disfrutar de la oportunidad que nos brinda la gastronomía para relacionarnos y dialogar». Un espacio de encuentro en el que también suele estar presente el café, y así lo defendió Ángel Roelas. «De café entiendo un rato; de chocolate sólo sé que me encanta», bromeó.
El Gran Maestre de la Cofradía, Jesús Llona, hizo entrega como cada año a Sor Esther, madre superiora de La Misericordia, de 60 kilos del dulce, «que tiene una mala fama inmerecida; ni engorda, ni produce acné, caries o colesterol», comentó Llona. La cofradía trabaja en un libro de 80 recetas ideadas por miembros de la asociación y reputados cocineros como Arzak, Subijana o Canales. También repasará la historia del chocolate y sus cualidades.